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Archivo de 5 Agosto 2008

Llevo un par de días intentando no escribir sobre el tema; una fuerza sobrehumana me empujaba una y otra vez sobre el teclado del ordenador desde el momento en el que mi amadísimo poeta granadino, uno de ellos, esa luz que nos ciega con sus versos, ese guía espiritual que sufre el menosprecio de sus conciudadanos, ese dios que nos da vida a los incultos y mediocres mortales cubriendo nuestra desdichada existencia con bellas palabras moldeadas que nos aportan sentido a nuestras miserables vidas, ese grandísimo no solo poeta sino profesor Luis García Montero se ha convertido en candidato para el Premio García Lorca de Poesía, creo que el mejor dotado de toda Europa, ahora más con la presencia de don Luis (¿me permite que lo llame don Luis?, espero que no se ofenda por tamaña confianza).
Sin embargo lo que me empujaba a escribir no era el sentimiento producido por esta noticia ya que, oh justicia divina, su concurso era cuestón de tiempo, sino la respuesta de nuestro vate, que envidiaría el mismísimo Homero, en la que, en un acto de excelsa modestia y dignidad, se ha declarado, aunque muy honrado, no merecedor en este momento de tal galardón por diferentes razones.
Una de las que apuntaba nuestro Hacedor de las letras en verso era que él era todavía muy joven y que ya tendría tiempo para ganarlo, hay otros que las van a diñar antes y quizá sería conveniente que se lo diesen a alguno de ellos. ¡Oh, don Luis! Vuestra ilustrísima persona no es que sea joven sino que goza de la inmortalidad de su magnífica obra, esa que usted tanto valora y por la que tanto se preocupa como muestra que hable de ella, de “su obra”, siempre que hay un breve resquicio para que su ego aparezca; es su obra la que le da esa juventud porque su obra le hace inmortal y serán los siglos venideros los que, rezo por ello, la valoren como se merece.
La otra razón que nos ha dado es que, estando su hermanísimo en el Ayuntamiento de Granada, alguna mente malpensante y malpensada, podría hacer cábalas y, quién lo podría imaginar, creer que hay cierto “cese temporal de criterios para obtener un justo ganador”. ¡Oh, por don Luis, pero cómo alguien puede llegar a semejante conclusión! Tal vez deba referirse a esos personajuelos que no hacen más que manchar nuestra cultura con sus anatemas. Cómo alguien puede llegar a pensar que hay tongo en el Premio García Lorca, no ahora sino nunca.
No se preocupe usted, mi querido don Luis, que su excelsa persona pued que no gane este año pero no dude ni por un momento que si usted existe en el mundo lo ganará, si no el año que viene al otro, pero no tardará más, que los que hemos estado, aunque poco tiempo, en ese mundillo literario que existe en nuestra amada ciudad de Granada, en esta gran urbe en que la cultura brota por cada uno de sus rincones y que injustamente no ha conseguido la capitalidad cultural (¡pero si tenemos hasta salas de cine!), nunca pensaremos ahora que si le dan el Premio Lorca será por algún tipo de influencia, sabemos y pregonamos a los tres vientos que usted será un justo ganador, al cuarto viento no lo pregonaré porque mi cuarto viento es esta revista y este blog, y aquí no me da la gana.

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