¿SI te DA?
Voy a contarles una historia que viví en la Catedral de mi provincia. Será corta porque deseo hacer una breve reflexión sobre el tema.
Hace un año, estando en la iglesia de mi ciudad, un chico reunió a todos los jóvenes presentes y casi llorando pidió que siguiéramos el caminos de Dios “que es el único que nos salva”. En ese entonces yo no comprendí por qué lloraba, aconsejaba a todos, pedía disculpas, se maldecía y arrepentía de aquel hecho que lo perturbaba. Después supe, porque él lo explicó, cuál era el motivo de sus lamentaciones: resultó que el joven, fue virgen hasta hacía un tiempo y en su primera relación se contagió con el virus del VIH.
¿Qué habría hecho usted en su lugar?
Yo lloré mucho, rápidamente me apiadé de él y desde entonces fui su amiga. Lo saludaba todos los domingos en la Catedral y de vez en vez en la Universidad cuando coincidíamos. Siempre trataba de oír la misa a su lado, para darle el beso de la paz y así sentirme más cerca de Dios, de Jesús, del Espíritu Santo y de Nuestra Virgen de la Caridad del Cobre.
¿Qué habría sentido y hecho usted en mi lugar?
Anteriormente yo había participado en grupos de promoción de salud y junto a otros compañeros me unía a enfermos y familiares de los muertos por la pandemia del SIDA De todas mis experiencias creo que:
- El problema no está en seguir el camino de Dios que nos muestra la Biblia y nos enseñan en las parroquias.
- El problema no está en ser negro, blanco o amarillo.
- El problema no está en ser mujer u hombre.
- El problema no está en tu nivel de escolaridad o inteligencia.
- El problema no está en cuan atractivo o feo seas.
- El problema no está en ser concertista o roquero.
- En ser homosexual, lesbiana o heterosexual.
- El problema está en que son escasos los métodos seguros para escapar de esa enfermedad y por lo tanto el condón es una buena opción, unido a la confianza que debe existir en la pareja, para hablar sin pudor, de cómo concebimos una relación segura aunque sea estable y basada en la lealtad y fidelidad.
Considero en segundo lugar que los no infectados no tenemos el derecho a rechazar a los cero positivos. No es de buenos seres humanos apuntar con el dedo inquisidor a esas personas cuya vida ha cambiado.
- ¿Por qué hacerlos sufrir, excluirlos o darles la espalda?
El SIDA no tiene rostro, cada año se incrementan sus cifras y podría ser cualquiera de los que quedamos sanos, los que maña necesitaremos una palabra de aliento, una mirada esperanzadora, una mano amiga, una sonrisa para regalar, un arcoiris, alguien que nos acompañe a caminar, un pañuelo ajeno para llorar, en fin, un lazo rojo cargado de solidaridad.
Únase a todos aquellos que un día como hoy, recuerdan que deben vivir cada día como si fuera el último de sus días.
1 de December de 2007 - Publicado en Amistad |
Comentarios
Qué lastima por lo que pasó el muchacho,por eso dijé que el amor es una atrocidad a
veces,no?Así arrebató la vida de otra persona sin decir,preguntar,consultar nada nada.
Si vive cada día como si fuera el último de su vida,no hay ningún necesidad de estar
furiosa con sus alumnos,porque mañana lo que te va a compañarte no sería las caras diferentes con gestos inolvidables.El humor se transmite…
lástima
ninguna
te va a compañar
serían
¿más errores?
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