por Dianelkys Martínez

Vos, tu guitarra y yo.

Hace un tiempo descubrí la música de Drexler porque un amigo me lo recomendó y me regaló tres de sus discos. Anteriormente, ya había escuchado su música, sin saber quién era, mientras se trasmitía en mi país la serie española “Raquel busca su sitio” (canción “Raquel”, disco “Sea”) y posteriormente, durante la proyección del largometraje “Diarios de motocicleta” de Walter Salles (canción “Al otro lado del río”, disco “Eco”).

En el primer encuentro con su discografía, recordé que aquel hombre tan sensible ante sus filosofías de la vida, no me era totalmente desconocido. Entonces, sin ser musicóloga, ni especialista en el tema, pensé que estaba ante un rapsoda de nuestra era que no canta poemas homéricos, pero que sí nos regala una poesía inquieta, reflexiva, erótica, sencilla, simbolista e innovadora.

Drexler es un cantautor de la esperanza y del optimismo porque como el mismo canta: “creo que no todo está perdido” y posteriormente ordena: “rema, rema, rema”, como una réplica que invita a continuar, a alcanzar lo que parece lejano, “La nueva Atlántida” o “La Ciudad del Sol”.

“Guitarra y vos”, “Salvapantallas”, “Causa y Efecto”, “Eco”, “Deseo”, “Horas”, “Me haces bien”, son ejemplos de una creación desenfadada que habla de las relaciones hombre-naturaleza-sociedad, cultura material-espiritual (ciencia [tecnología]-poesía) que componen la existencia humana. Por lo tanto, a partir de sus análisis, refleja modos de ser, relaciones interpersonales, valores humanos como la solidaridad, así como, la utilización artística de categorías filosóficas para explicar los fenómenos de la realidad.

Jorge trasmite estados de ánimos positivos, amor, locura (en el mejor sentido en el que pueda analizarse esta palabra) y representa sus coqueteos espacio- temporales cual pintor sin oleos ni pinceles: con acordes y pentagramas.

27 de November de 2007 - Publicado en Sociedad | Sin comentarios »

 

Diferentes

Hay mucha gente sola por ahí, malhumorada, con ínfulas de superioridad y objetivos de la vida reprimidos que andan por ahí, en las calles, en las escuelas, en los cafés, en los cines, en los parques, en Internet…acotando que no hay mucha conexión entre ellos y el mundo, que son diferentes a los demás, que no necesitan mucho de la vida porque así de huraños han sabido hacerse valer. Cualquiera que lea su discurso pensará que no hay moho en las paredes de su autoestima. Quizás, quizás, quizás. ¡Ojalá!

Hay mucha gente que necesita (en un presente) o necesitó (en un pasado), de una palabra amable, de un sonrisa sincera, de una mano amiga, de una palmada cariñosa, de un momo de alegría, de una locura, de romper esquemas, detenerse a disfrutar de cosas que parecen simples, en fin, pura nimiedad que hubiera podido despejar la oscuridad con la que viven ahora.

Lo más importante, es que esas personas usan gafas oscuras y van guiados con el perro de sus creencias. Son ciegos ante sus asperezas como ser humano y ante una crítica solo saben decir: “STOP, no íntimo con cualquiera”, “No me importas ni tú ni lo que dices”, “Mejor limítate conmigo”, “Yo pienso en blanco, qué me importa si lo haces en negro”,

“¿Respeto la libertad de opinión?”, “No escucho a aquellos que para mí solo quieren oírse” y bla, bla, bla.

La ¿tolerancia? y ¿la empatía? son principios básicos para la comunicación y de hecho las relaciones interpersonales.

Lamentablemente yo estoy en la otra orilla, en la de la muchedumbre que habla, que lleva una activa vida social, soy simplemente un ser humano.

 

21 de November de 2007 - Publicado en Sociedad | Sin comentarios »

 

¿Mujeres infieles?

¿Mujeres infieles? 

Son tiempos, en que los absolutismos para regir la vida en sociedad, van disminuyendo en muchos países. En el caso de las mujeres, se respira un aire de libertad sin hipocresías. Hoy en día se puede elogiar a un hombre sin pudor, invitarlo a salir si aún (él) no se ha decidido e incluso llevarlo (¿nosotras?) a la cama. El sexo, el erotismo, el placer, la independencia del deseo, imperan para dar lugar a un mundo caótico (para algunos), depravado y morboso (para otros), (para mí) más justo en cuanto a evitar frustraciones sociales e íntimas.

(¿¡Abajo el machismo!? ¡¿Eres feminista?! ) 

Está claro que no se trata de ir a un extremo puramente masculino ni a uno femenino. La cuestión está en aprender a respetar derechos. En mantener las cosas buenas que cada formación económica social imperante nos ha legado: la cortesía, la educación, por citar dos ejemplos.

Las mujeres y los hombres, a veces, hemos dado más valor a los cotilleos que a los sentimientos. 

Los nuevos cambios femeninos favorecen o no la fidelidad, la honestidad en las relaciones interpersonales, la lealtad y la estabilidad emocional y hogareña, pero aún así, es importante reconocer que la mujer tiene derecho a encontrar  su felicidad (no como un concepto abstracto), a no temer decirle a su pareja que no ha podido conseguir un orgasmo, que quiere intentarlo de otra forma, en fin, lo que necesita para poder mirar la vida sin un rostro opaco y un momo de nostalgia.

21 de November de 2007 - Publicado en Sociedad | Sin comentarios »

 

¿Qué pasa con la conciencia social y el desarrollo sostenible?

El presente articulo forma parte del desarrollo de una tesis que hace un tiempo trabajé respecto a la cultura socioambiental, partiendo de las premisas epistemológicas que existen sobre las diferentes interpretaciones conceptuales relacionadas con el medio ambiente: la cultura ambiental, el saber ambiental de Leff, la educación ambiental y tantas y más cuantas definiciones y conceptos que van acompañadas de la terminación ambiental. Ideas que se defienden en congresos, eventos, investigaciones sociales, revistas…sin embargo, al no poder negar que se hace obvio que existe, al menos por un grupo de personas un desvelo por el futuro del planeta y la existencia humana, me surge la pregunta que imagino muchos cavilen: ¿Qué pasa en la sociedad planetaria que la sostenibilidad se ha convertido en una quimera?
No se hace muy difícil saber por que me planteo esta interrogante, que puede o no coincidir con la del lector. La polución crece de por día, adicionando además los conflictos bélicos de nunca acabar entre naciones, la pobreza y las condiciones infrahumanas a las que están sometidas miles y miles de personas.
El análisis de este problema social es muy complejo porque existe, como bien mencioné anteriormente, un gran numero de personas cuyas condiciones e instrucción no le permiten prestar atención al deterioro ambiental; sin embargo, otro grupo, en cuyas manos se concentra gran parte de las riquezas que existen actualmente a nivel mundial y que por ende  podrían apoyar grandemente a que la sostenibilidad se transforme: de la teoría de  algunos, a la praxis de todos.
En muchos casos, los proyectos que en la actualidad se llevan a cabo para capacitar-educar a los grupos humanos van encaminados a la toma de conciencia de estos hacia la actual problemática, y en muchos casos se habla de una nueva cultura y saber que deben prender en las prácticas de los grupos sociales para contrarrestar los daños que se han causado. Pero, aún en la conciencia social no existe una internalización de lo que plantean las teorías del desarrollo sostenible como alternativa para hacer mas longeva la vida del planeta y su biodiversidad.
Durante años nos desarrollamos en menor o mayor medida, depredando las riquezas naturales hasta agotarlas.  Al analizar algunas posturas sociales a través de la historia, podría decirse que se ha visto a la naturaleza como una sirvienta o esclava a la que se ha adquirido a un precio razonable y por tanto se es libre de manipular al libre albedrío. Así han crecido las generaciones hasta encontrarnos ahora en la necesidad de replantear nuevas vías de apropiación de los medios naturales para crear la segunda naturaleza humana: la cultura.
De la comunidad primitiva se han transitado por varios estadios sociales, lo cual significa que durante siglos el pensamiento ha estado condicionado a utilizar la naturaleza y sin preocuparnos por ella. Y he ahí entonces el reto de la actualidad: cambiar la mentalidad de los grupos sociales.  Es obvio que se esta hablando de una ardua tarea porque se trata de transformar lo que por años se ha trasmitido de generación en generación, se trata de cambiar códigos, actitudes e ideas que se hallan presente en el acervo de los pueblos tanto por tradición oral como escrita. En pocas palabras, la conciencia social de cada rincón de la tierra debe sufrir un proceso de metamorfosis en pos de un uso racional de lo que tenemos para el presente y el futuro.
La conciencia social y el desarrollo sostenible, para decirlo de una manera simple, no van de la mano, es por eso que, a pesar de la preocupación y concientización individual y colectiva de algunos, las raíces de la sostenibilidad no prenden de la manera que se necesita para subsanar los errores pasados y actuales.

19 de November de 2007 - Publicado en Sociedad | 2 Comentarios »