Diferentes
Hay mucha gente sola por ahÃ, malhumorada, con Ãnfulas de superioridad y objetivos de la vida reprimidos que andan por ahÃ, en las calles, en las escuelas, en los cafés, en los cines, en los parques, en Internet…acotando que no hay mucha conexión entre ellos y el mundo, que son diferentes a los demás, que no necesitan mucho de la vida porque asà de huraños han sabido hacerse valer. Cualquiera que lea su discurso pensará que no hay moho en las paredes de su autoestima. Quizás, quizás, quizás. ¡Ojalá!
Hay mucha gente que necesita (en un presente) o necesitó (en un pasado), de una palabra amable, de un sonrisa sincera, de una mano amiga, de una palmada cariñosa, de un momo de alegrÃa, de una locura, de romper esquemas, detenerse a disfrutar de cosas que parecen simples, en fin, pura nimiedad que hubiera podido despejar la oscuridad con la que viven ahora.
Lo más importante, es que esas personas usan gafas oscuras y van guiados con el perro de sus creencias. Son ciegos ante sus asperezas como ser humano y ante una crÃtica solo saben decir: “STOP, no Ãntimo con cualquiera”, “No me importas ni tú ni lo que dices”, “Mejor limÃtate conmigo”, “Yo pienso en blanco, qué me importa si lo haces en negro”,
“¿Respeto la libertad de opinión?”, “No escucho a aquellos que para mà solo quieren oÃrse” y bla, bla, bla.
La ¿tolerancia? y ¿la empatÃa? son principios básicos para la comunicación y de hecho las relaciones interpersonales.
Lamentablemente yo estoy en la otra orilla, en la de la muchedumbre que habla, que lleva una activa vida social, soy simplemente un ser humano.
21 de November de 2007 - Publicado en Sociedad |
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