Lejos del habitual tenebrismo, del claroscuro y del escorzo, Michelangelo Caravaggio presenta en 1594 este lienzo novelesco y apacible.
¿Qué pueden leer en la mano del retratado?
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Archivo de la Categoría “Pinacoteca biónica”Lejos del habitual tenebrismo, del claroscuro y del escorzo, Michelangelo Caravaggio presenta en 1594 este lienzo novelesco y apacible. ¿Qué pueden leer en la mano del retratado? Nombre fotogénico para un pintor que solía darse caprichos psicológicos como éste: Araña que llora; salvando las distancias por supuesto con el insecto no identificado de Franz Kafka que, por cierto, prohibió terminantemente a su editor -y por extensión a la posteridad- que las ediciones de La metamorfosis mostrasen en la portada la imagen de un ser híbrido entre insecto y humano: no hay nada más sensato que considerar que un libro propio es un libro, que un texto es Texto. No sé si llamarlo arte, aunque tampoco me encuentro en disposición de hacer lo contrario. Es un lienzo de Youri Messen-Jaschin, perteneciente a la corriente de Op-Art (por óptico), inspirada, paradójicamente porque resulta poco práctico, en el construccionismo de la Bauhaus. En todo caso, mi pregunta es ¿qué imaginan que puede haber al otro lado? Para inaugurar una nueva serie de presentaciones de la Pinacoteca biónica, esta joya, poco conocida, de Klimt y es que hay que saber primero de pinceladas clásicas para después atreverse a ser un Gustav Klimt, o un Picasso, o un Renoir. Artista en su estudio (1629) Maestro del retrato, no solamente supo pintar el rostro humano, sino también el del arte y de la filosofía, a través de la cuidada composición de sus lienzos: obsérvense los distintos planos de éste, y la estructura del que pueden ver unas líneas más abajo: son dos verdaderos ensayos sobre arte y pensamiento… y sin mediar una palabra. Como últimamente mi sueño y mi dormitorio se pueblan de pesadillas, cada una más elaborada que la anterior (a veces incluso pienso que debería hacerme escritora), no he podido evitar sentirme atraída por este lienzo con el que hacía mucho tiempo que no me cruzaba. Para mí y a día de hoy, la única carencia real de la lengua española, mi lengua, aunque de adopción, predilecta sin ninguna duda, consiste en no tener (creo) para el término ‘pesadilla’ o la expresión ‘de pesadilla’, estos dos términos, o equivalentes, tan llenos de matices sonoros y psico-emocionales: cauchemardesque y nightmare. Se aceptan (ruegan) sugerencias en nuestro idioma. Tres cosas: observen la luz, entre las figuras que se recortan como si fuesen de papel imaginario, de cartón piedra de desván; las proporciones de los personajes -oníricas y fluidas- y la profundidad -exagerada y sublime-. Un escalofrío de placer estético y de inquietud -ciertamente acogedora, por contraste, puesto que estoy cómodamente instalada en mi habitación- me invade. También cierta tristeza, después de la contemplación, y el impulso de escribir historias hasta el amanecer; todo ello, a pesar de mi devoción desde la infancia por el original de Velázquez: pero creo que tendría el suficiente sentido del humor y, a la vez, aunque suene paradójico, el suficiente sentido del drama, y del arte, para entender el Picasso, de la misma manera que Gustav Klimt y Poe quizás apreciaran alguna escena/historia de Tim Burton… que la comparación no suene demasiado frívola, es domingo.. Espero impaciente, quizás en vano que diría Poe, vuestras impresiones.
¿Podría considerarase una obra precursora del Realismo o del Surrealismo? (nota personal: por otro lado podríamos empezar por aplicar la duda cartesiana: ¿hay una diferencia lo suficientemente grande entre Surrealismo y Realismo como para oponerlos, como para considerarlos existentes con total independencia uno de otro?). Se abre el debate… Adivina quién es… a. Dr. John H. Watson b. René Magritte c. Alfred Hitchcock Siguiendo en la línea del estudio del retrato, qué mejor presentación para el pintor belga y surrealista René Magritte que el juego metapictórico al que se prestó: el retrato fotográfico, de la mano de Lothar Wolleh. Como no puedo elegir una sola obra de Magritte, te propongo un juego. Teclea René Magritte en Google imágenes y disfruta, que es domingo; y si vuelves por aquí para contarme cuál es tu obra favorita, mejor… Una imagen que destaca por tres razones: -dinamismo cinematográfico; la fecha nos da una pista: 1903. -revolución de un género pictórico: el retrato, en este caso del poeta francés medieval Alain Chartier, que vivió una historia que recuerda la de Tristán e Isolda: pidió la mano de una princesa para otro hombre, el futuro Louis X y, entretanto, ella le dio un beso, al encontrárselo dormido, para sellar -cuenta la leyenda- las palabras que salían de la boca de un poeta. -me encuentro en la obligación, y el lujo, de estudiar de forma intensiva literatura medieval, de modo que esta clase de ambiente adereza mis lecturas… |
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