Cuaderno de bitácora, página 14.1.
Escrito por: Florie en China, Diario, cuaderno de bitácora, deslumbramientos
Sombrillas chinas. Fuente: Wikipedia
Rasgó mi sueño en dos mitades recortadas con precisión y exactitud, y me desperté. Me levanté, muda, absolutamente afectada de sordera en mi nebulosa de edredón imaginario y oscuridad onírica. Caminé unos metros, y entonces las gotas de lluvia que habían caído desde hacía al menos dos horas, sonaron todas de golpe en mi cabeza, como un huracán de agua sumergido en lo más profundo de una geografía más real que mi propio cuerpo. Llueve.
Pero mi consciencia seguía empantanada en el mundo oceánico del sueño, mi memoria y capacidad de reacción repartidas entre varios alter egos; la infancia reminiscente, madrugadora y lúcida, me hizo volver a relacionar la lluvia con el fuego, es decir, el mal tiempo con los accidentes, empujada por el vago y lejano recuerdo de una tragedia familiar enterrada pero dolorosa. Así que regresé al cálido abrazo del edredón y me sumergí en un sueño tan profundo que en algún pasaje de mi Odisea navegada entre sueños, llegué a pensar que había cruzado el límite entre la realidad y el sueño y que no despertaría .
Dormí en una hora todas las horas que no he dormido el resto de mi vida; toda mi vida, que pasó aparentemente, ante mis ojos cerrados, mientras las ondulaciones biológicas y vibrantes del sueño atravesaban mis venas, tensaban mis músculos y regeneraban mi organismo hasta dejarlo exhausto de descanso: desperté.
Seguía lloviendo pero, con el alma de nuevo bien cosida al cuerpo -no seré la primera, cuando incluso a Peter Pan se le descosía de vez en cuando-, me vestí con árboles y ropas azules y crucé la calle hasta llegar a alguno de los caminos ascendentes que atravieso con el frío nevoso de la mañana, y que más tarde volveré a bajar, con las mejillas ardiendo de lluvia e imaginando que mi paraguas es una sombrilla china.







Entradas (RSS)
15 Enero 2008 a las 8:41 pm
Verdaderamente precioso. Me han dado ganas de abrazarme a mi edredón por si tengo un despertar que me inspire como el tuyo.
15 Enero 2008 a las 9:25 pm
Un texto hermoso,lleno de emoción.
Abrazo y felicidades por este post.
Marta
16 Enero 2008 a las 1:12 pm
Muchas gracias a los dos, y abrazaos a vuestros edredones, pero recordad que a veces la ‘inspiración’ viene del trauma de despertarse…
16 Enero 2008 a las 1:38 pm
Un cálido edredón sobre unas cómodas sábanas dentro del refugio que es bendecido con la fina lluvia, o golpeado por un romántico chaparrón.
^^ Me encanta.
Y la foto… Buf… ¡La foto casi me encanta más!
17 Enero 2008 a las 11:03 pm
La foto es de la wikipedia XD (un minuto de silencio por la batería de mi cámara…).