Una imagen que destaca por tres razones:
-dinamismo cinematográfico; la fecha nos da una pista: 1903.
-revolución de un género pictórico: el retrato, en este caso del poeta francés medieval Alain Chartier, que vivió una historia que recuerda la de Tristán e Isolda: pidió la mano de una princesa para otro hombre, el futuro Louis X y, entretanto, ella le dio un beso, al encontrárselo dormido, para sellar -cuenta la leyenda- las palabras que salían de la boca de un poeta.
-me encuentro en la obligación, y el lujo, de estudiar de forma intensiva literatura medieval, de modo que esta clase de ambiente adereza mis lecturas…








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28 Enero 2008 a las 9:30 pm
Lo que se aprende aqui, Florie!
30 Enero 2008 a las 10:25 pm
Pues sí, yo aprendo un montón, saludos.