Revisando un libro de retórica, he encontrado unos versos de Pedro Salinas que eran utilizados como ejemplo. Belleza temeraria de la palabra precisa:
“Nunca se entiende un sueño
más que cuando se quiere a un ser humano,
despacio, muy despacio,
y sin mucha esperanza”.
Ahí queda, no quería irme a dormir esta noche sin compartir esta lectura.







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7 Marzo 2008 a las 4:24 pm
Increible lo bueno que puede llegar a ser un libro de retorica… lo infumable que es no le impide tener esos chispazos de luz.
^^
8 Marzo 2008 a las 8:48 pm
Luz cegadora. Viva entonces la retórica. ^^