Artista en su estudio (1629)
Maestro del retrato, no solamente supo pintar el rostro humano, sino también el del arte y de la filosofía, a través de la cuidada composición de sus lienzos: obsérvense los distintos planos de éste, y la estructura del que pueden ver unas líneas más abajo: son dos verdaderos ensayos sobre arte y pensamiento… y sin mediar una palabra.








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11 Febrero 2008 a las 6:09 pm
Florie, de pintura no se nada, lo que si me pasa es que en la pintura barroca o renacentista me puedo sumergir, la entiendo, huelo la intensión del pintor, estos dos cuadros qeu pusiste, Dios, ¡¡Me llenaron absolutamente!!. Cuando estuve en Madrid hace un par de años, por supuesto qeu fui al museo del Prado, no te imaginas como me metía en cada pintura, como me arrastraba por las pinceladas de esos cuadros, quería meterme en sus mentes y tratar de ser un minuto en su maestria. Como bien señalas en estos cuadros además de la pintura, podemos ver la intensión, meternos en la mente del “personaje”.
Slds. Patricia
13 Febrero 2008 a las 11:20 pm
Mil gracias por quedarte un rato en mi museo para contemplar a Rembrandt, y sobre todo por compartir tu experiencia; un placer leerte.Saludos