
Y mientras los árboles se abrían sobre mí como arañas, entre sus encajes de ramas y claroscuro el sol caía sobre la ciudad como una lluvia de cristales benignos.
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Y mientras los árboles se abrían sobre mí como arañas, entre sus encajes de ramas y claroscuro el sol caía sobre la ciudad como una lluvia de cristales benignos. Una Respuesta a “Simplemente primavera”
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23 Abril 2008 a las 5:05 am
Un saludo. Patricia entre copas de arboles que se balancean en mi mano.