Well, it does look sort of haunted, o la ley de Murphy
Escrito por: Florie en Linterna mágicaEsta entrada no trata de la ley de Murphy. Pero la ley de Murphy aparece allí donde quiere y cuando quiere. Teóricamente, viene a decir que si algo tiene que salir mal, saldrá mal. En la práctica, se traduce en que el pen drive estará en el último sitio donde mire, a menos que empiece por el final, que el disco quedará atascado en el diseño futurista pero imprudente del imac justo a la hora en que el servicio técnico cierra, que en el archivo de Word aparecerá un extraño código de barras en el momento en que un trabajo se da por terminado, que el autobús habrá salido de la parada unos tres o cuatro segundos antes de llegar, que llegará una carta desde tierras lejanas, donde la tía Úrsula deshereda a todo el mundo a consecuencia de haber olvidado preguntar por la salud de su pekinés, y todo ha de suceder, por supuesto, precisamente el día en que se va a firmar la hipoteca de diez metros cuadrados de independencia: eso es la ley de Murphy; y algunos exagerados han llegado a decir que para rociar un plato con limón sin que salpique el ojo, hay que apuntar directamente al ojo…
Todo esto, o casi, sucedía mientras intentaba escribir mi entrada, que no trata, insisto, de la ley de Murphy…
Curiosamente, esta filosofía urbana, más práctica que legendaria, ha tenido utilidad en campos más serios: por ejemplo, en la Ley de la conservación de la materia, wikipedia dixit.
La entrada trata en realidad de La familia Addams (tararará, clic, clic, insistía la música de cabecera) que, casualmente, quizás sea la única familia capaz de considerar una catástrofe doméstica como un motivo de regocijo. No es sólo que los Addams tengan sentido de la aventura, lo cual es aconsejable, sino que además tienen una gran capacidad de adaptación. Camaleónicos, aprovechan todo lo que funciona del revés para lubricar el mecanismo de su existencia: ¿que la piraña se ha indigestado con un murciélago?: no importa, hoy comeremos piraña rellena.
La serie de viñetas del ilustrador Charles Addams que empezó a ser publicada en 1938 en el New Yorker acabó convirtiéndose en una serie de televisión: corrían los años sesenta, y todo ya se pop-ularizaba a través de la televisión.
La familia Addams quizás no sea tan hilarante como la familia Monster, no lo sé; quizás sea difícil decantarse, tal vez la familia Addams tenga menos gracia pero más encanto decimonónico: en un retiro vacacional de la pasada primavera, su estética, basada en la vida real y los hábitos de Charles Addams & Cía –a menos que sea un truco de marketing- y su sobriedad humorística, me dejaron pendiente de la pantalla durante unas cuantas horas.
El mundo de los Addams se inserta en la sociedad que lo acoge mediante referencias a la Historia, a Groucho Marx, a Edgar Allan Poe, a los avances tecnológicos, etcétera…
Por otra parte, algunas de las frases más socorridas del guión pueden llegar a parecer, fuera de contexto, directamente extraídas de un poema surrealista; son contrastes, oxímoron, paradojas, para el público, pero los personajes se desenvuelven en ese lenguaje con naturalidad, como si de un oscuro realismo mágico se tratara; algunas citas:
-“que tengas felices pesadillas”
-“la casa tiembla, y no estás aquí para detener mi corazón”
-“nos encanta nuestra casa, es tan deprimente y acogedora…”
-“este genealogista está muy adelantado a su tiempo, para ser alguien que sólo se ocupa de su pasado”
y, por supuesto, ante las opiniones sobre la casa (ejemplo: “es como un museo que ha estado cerrado veinte años”) perpetradas por sus esporádicas visitas, los Addams afirman modestamente: “Well, it does look sort of haunted”. No se trata de un reto al lenguaje sino a la física de los objetos, y a su propio uso: a las convenciones. La casa de los Addams está llena de plantas carnívoras, maquetas, máquinas, muebles estrafalarios, invenciones y complicados mecanismos -sobre los que, todo hay que decirlo, la cámara focaliza hasta la saciedad-.
El interés posiblemente también resida en el formato. La Literatura ha recogido desde temprano –quizás el primer ejemplo en el mundo occidental sea la propia mitología grecolatina- la creación de sagas interminables. Una de las más estudiadas actualmente en algunos departamentos de literatura medieval es la famosa saga germana fechada entre 1200 y 1205, El cantar de los Nibelungos.
Con el advenimiento de la televisión nace pronto, muy pronto, la serie, un filón para los productores, y un juego de evasión para los televidentes.
La pregunta es, ¿qué sucede cuando leemos en pantalla la didascalia tópica de ‘Continuará…’?







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9 Agosto 2007 a las 10:37 am
Ante todo agradecerte tu comentario en mi blog y segundo declararme seguidora de toda clse de monstruos, tengan etiqueta/clase (addams,monster) o se dediquen al despiece carnicero (aliens). Iría al cine a ver a los hijitos de Miércoles.
10 Agosto 2007 a las 1:05 pm
Cada vez me conquistan más tus líneas en estas columnas que llevo poco leyendo pero que me encantan.
Cuando ví la Familia Adams era un niño para apenas enterarme de todas estas cosas, pero ahora veo el sentido que quisieron plasmar, esa controversia que bien defines en el concepto “Ley de Murphy” que de ley no tiene nada.
Ya que toco el tema de la ley de Murphy, es cierto que pasan esas casualidades, pero eso es porque no vemos las casualidades positivas y nos obcecamos en la negatividad.
El día que vuelva a ver la peli (seguro con la telebasura que hay) la veré con otros ojos
Un saludo
10 Agosto 2007 a las 1:20 pm
A mi parcer la Familia Addams es la version moderna de la Familia Monster tienen un cierto parecido tanto en sus personajes como en todo lo que les rodea a las dos sagas por separado,quizas una de las diferencias mas notables serian que una fue una serie televisiva de gran exito y las otra fue un par de peliculas de cine que tambien tuvieron una aceptable aprovacion.
Sobre el humor de una y de otra tambien son muy parecidad pero quizas la Familia Monster podria tener un pokito mas de gracia ya que a mi parecer es como mas natural quizas por los tiempos que corrian,sus actores,sus efectos especiales un pokito penosos,sus vestimentas de la epoca,o sus dialogos e historias,y ese humor catastrofico que para ellos eran tan normal como la vida misma,La Familia Addams a ser mas moderna todo cambia quizas este mas chula,quizas sus efectos especiales,su humor mas moderno,sus trajes mas sofisticados,sus dialogos mas pensados,todo es mas calculado.
Aun asin con sus parecidos y sus diferencias seria dificil elegir una de ellas como favorita.
10 Agosto 2007 a las 4:19 pm
Xeta: bienvenida, te iba a pedir que me contaras eso de los hijitos de Miércoles, y precisamente acabo de descubrir que en 1977 se hizo un especial, con el mismo reparto, en que se ponía en escena el hipotético futuro de la familia Addams, ¿lo has visto? Nos leemos.
Magarto: gracias por seguir leyendo y por dejar tu granito de arena; muy oportunas tus reflexiones sobre la ‘ley’ de Murphy; a ese respecto, antes que ver la peli, te recomiendo que veas la serie original, te gustará mucho más. Si lo haces, manténme informada!
Jandro: comentarte que en realidad la familia Addams y la familia Monster se estrenaron, ambas como teleseries, en 1964, la primera emitida por la ABC y la segunda por la CBS. La idea de los Monster había sido presentada por su autor a diferentes estudios desde 1940; los Addams ya existían públicamente, en forma de viñeta, desde 1938 -aunque algunas fuentes hablan de 1937-. Y en efecto es difícil decantarse entre una serie y otra, te doy la razón en que la serie de los Monster tenía, a conciencia, un guión más cómico; los Addams a veces se pierden en la estética y la historia, y el guión en ocasiones es más plano -pero la trama quizá más interesante-. También depende de los capítulos. En cuanto a las películas, las de la familia Addams sí que tienen un corte muy diferente respecto de las dos series, y como dices, es la época, el público ha cambiado, y con el público, el cine (y viceversa). Piénsalo, ¿de verdad no te decantas por una de las dos? Y una pregunta para todos: ¿por qué nos gusta seguir las historias en serie? ¿por qué, insisto, caemos bajo el encantamiento de la palabra ‘continuará’?
11 Agosto 2007 a las 9:52 am
Sobre la Teoria de Murphy yo no me la creo mucho ya que creo recordar y espero no equivocarme porque que yo sepa esta cientificamente provado que la vida se compone de ciclos buenos y malos que se van aternandose,y tanto el ciclo bueno como el ciclo malo duran el mismo periodo de tiempo,pero como siempre lo bueno parece que dura poco y lo malo parece que nunca se va a acavar.