Cuando se disuelva este escándalo adolescente, antes de que venga el siguiente, ellos mismos dejarán de reconocer en esa plaza, la que antes era sólo un cruce entre dos calles oscuras, el tiempo que pasaron esperando al verano en los atardeceres. Dejarán de reconocerse a los unos en las caras de otros, serán distintos, incluirán en sus rostros, en sus cuerpos, matices que les distingan de quienes son ahora, se convertirán en extraños y de lo que ahora son sólo quedará una mixtura de recuerdo y olvido en los ojos de sus viejos amigos, esa mixtura del tiempo pasado que ahora somos nosotros para los demás.
Dartsactuarán mañana 29 de marzo en la sala Sugarpop de Granada a las 21.30
Desde The Moon’s Backside hasta Castles in the Air, pasando por Too Many Ways for a Man, los granadinos Darts encuentran el equilibrio perefecto entre el amplio abanico de influencias musicales que confiesan en su web: Beatles, Queen, Radiohead, Bob Dylan, The Who, Oasis…
Saben sonar bien, buscar la medida exacta de cada nota para construir una música que bebe de los 60 pero suena actual, que tiene un sonido fresco pero sin perder un ápice de sentimiento, que sabe distorsionarse pero sin caer en el ruido.
Podrán ver a Darts mañana en la sala Sugarpop de Granada a las 21.30.
En 1951 se rodó en Estados Unidos Survival Under Atomic Attack!, un documental que mostraba al pueblo americano el peligro inminente de un ataque nuclear a la vez que ofrecÃa una soluciones aparentemente eficaces para sobrevivirlo apenas con protegerse en casa y cerrando las cortinas. El documental, de la US Office of Civil Defense, no mencionaba los efectos de la radiación, obviaba la certeza de que la vÃctima más agraciada de un ataque nuclear es la que muere en el acto. Fue uno de tantos.
Duck and Cover, de Archer Productions Inc. y promovida por la FCDA, fue el más popular de los documentales propagandÃsticos de la Guerra FrÃa en Estados Unidos -en 2004 fue incluÃdo en el Registro Cinematrográfico Nacional-. Se proyectó durante los años siguientes a su rodaje en las escuelas estadounidenses para, del mismo modo que Survival Under Atomic Attac!, advertir a la población -en concreto a los niños- del peligro de un ataque por parte de un enemigo al que no se nombra en el documental, dándole un cariz ambiguo, y a la vez asentando la confianza en los sistemas de defensa del paÃs. Por supuesto, de los riesgos de la bomba atómica no se habla del más peligroso: la radiación. En una de las escenas llega a verse a unos jóvenes alcanzados por la intensa luz de la explosión durante un picnic. Estos se protegen sencillamente con el mantel sobre el que están comiendo.
Buscando el documental para ponerlo aquà he encontrado además esta parodia realizada por LorenzoNF:
Pronto florecerán los cerezos en el Valle del Jerte. Desde los campanarios, desde los tejados y las cornisas, espigadas cigüeñas apuntarán con su rostro de ganzúa hacia las laderas coloreadas por la flor de la que pronto nacerá la carne roja de un fruto dulce. Podemos deducir que el dulzor de los lunes se lo quedaron los árboles, desde la raÃz hasta las ramas secas que las cigüeñas utilizan para hacer el nido, hasta el plumaje de un ave que alza el vuelo en cálido abrazo al viento, lenta como el tiempo que transcurre en el camino de regreso a casa, el momento en el que se mezclan pasado y futuro, la prisión tibia del presente que se desvanece en una lágrima que no llega a materializarse.
Más allá de la paz espiritual que tendemos a buscar en las músicas de oriente, la solista de pipa china Liu Fang posee desde su infancia un talento (y cuando digo talento imagino disciplina de fondo) que, tras empezar con la pipa a los seis años, la llevó con once a un recital frente a la reina de Inglaterra. Estudió en Kunming, en Shanghai y ahora reside en Canadá.
Liu Fang visitará España el próximo mes de abril. El dÃa 26 será su única cita: Alicante.
Esta mañana el sol calentaba la Gran VÃa desde temprano, sofocaba por contraste, como una resaca desbocada. Al ver de espaldas a la chica de los vaqueros azules y la camiseta negra de tirantes, he reconocido las curvas de la falda a rayas y en ellas retorno de la primavera -a veces las mujeres son como las golondrinas, al menos para los hombres que somos como los lobos-. Me he acercado a ella como quien se acerca a un recuerdo nÃtido, es decir, con morfina de esperanza, con felicidad toxicómana, esperando que se girara y tal vez atisbar en su gesto siempre ausente un ápice de memoria, y antes de llegar a donde estaba ella se ha girado sin mirarme, descubriendo tras la melena un rostro que no era el suyo, la cara vulgar y desabrida de otra.
La condena de los siete pecados capitales clásicos ya me parecÃa excesiva, intolerable: soy codicioso, envidioso y avaro (estos tres van juntos), la ira es inevitable para una persona que no necesita de la soberbia para tenerse en buena estima y, por último,