El pasado fin de semana, los bares de tapas del centro se llenaron de estudiantes recién llegados, algunos, con la prisa por volver a reunirse en los garitos de siempre, entraban a las tabernas sin haber parado en casa para dejar el equipaje, cargados con pesadas maletas, bultos de diferentes colores que arrumbaban en cualquier esquina, mientras los camareros tiraban cervezas espumosas y repartÃan toda suerte carnes en pan descongelado. Ése fue el fin del verano, aquella chica entrando con la mochila a la espalda, arrastrando una maleta con una mano y quitándose las gafas de sol con la otra, con el pelo rubio suelto y dañado por el sol, con los hombros morenos apenas ocultos bajo dos finos tirantes de color negro, contoneando su figura ceñida por una falda a rayas, todo a la vez, mientras el bar lleno se volvÃa a mirarla. Por la noche Granada volvÃa a hervir entre copas, se dejaban oir en las discotecas las canciones del invierno pasado, como una invitación al baile en pista cubierta, a las barras de bar apretadas, al pijerÃo brindando en taburetes, danzando como ocas en migración, sacando pecho y trasero. En la calle los RRPP regalaban falsos descuentos en brebajes a los mejor acicalados en un desesperado intento por llegar algunos locales en decadencia.
Ahora alrededor de los institutos se alborotan pequeñas congregaciones de pipiolos, van y vienen con la jactancia de poseer el ciclomotor más ruidoso, escupen cáscaras de pipas ensalivadas y vocean motes que se repiten en todas las pandillas, el Negro, el Chino, el Chopi, la Loba, el Palillo, la Yiyi, la Popis. Algunos sonrÃen nerviosamente mientras cruzan los dedos del alma, esperan la nota incierta de los exámenes que decidirán in extremis si pasan de curso. Se cuentan las historias del verano con el amargo regusto de una separación, quizás hubo un amor que apenas hubo tiempo de saborear, que se recordará siempre como el sabor del salitre, como un bikini a rayas celestes y blancas y un pelo rubio y suelto, del color de una puesta de sol por el oriente marino de algún lugar de la Costa del Sol.
Pudo ser la historia de ese joven barbilampiño que me cruzo ahora por la avenida, con la mirada baja tras las gafas de sol y el pelo negro enredado en bucles -los rizos que quizás ella desenredaba con los dedos en la piscina, como intentando robárselos con una caricia de miel-. Puede que ese joven que ahora me cruzo camine relamiéndose aún los besos en la comisura de los labios de un amor que ya terminó, del que ya sólo quedarán algunas llamadas cada vez menos frecuentes, hasta que el olvido y el desdén de septiembre terminen por extinguir algo que sólo existió en agosto. Camina hacia el centro de la ciudad, puede que al doblar la esquina encienda un cigarrillo y lo deje consumirse en la mano, hasta que cruce el rÃo y Puerta Real y se adentre en el viejo centro, en las plazas plagadas de pies negros, para buscar ese bar en el que siempre solÃan reunirse los amigos después de clase, para celebrar un reencuentro y contarse las conquistas veraniegas. Puede que allà alce la cabeza un segundo y vea en la puerta una figura, alguna chica entrando con la mochila a la espalda, arrastrando una maleta con una mano y quitándose las gafas de sol con la otra, con el pelo rubio suelto y dañado por el sol, con los hombros morenos apenas ocultos bajo dos finos tirantes de color negro, contoneando su figura ceñida por una falda a rayas, pasando a su lado con un perfume que se le antoja a bronceador, a piel fresca y suave, desapareciendo sin saber si ella se pierde como un estibillo triste o comienza como una nueva canción.



















Entradas (RSS)
4 Septiembre 2007 a las 6:58 pm
Dedicado a la chica de la falda a rayas.
4 Septiembre 2007 a las 10:48 pm
¿Qué clase de rayas?, porque yo tengo una ; )
5 Septiembre 2007 a las 4:34 pm
Como las de un bikini a rayas celestes y blancas.
5 Septiembre 2007 a las 4:45 pm
Ok, ¿rayas horizontales o verticales?
5 Septiembre 2007 a las 4:48 pm
Eso es cosa del lector.
5 Septiembre 2007 a las 4:49 pm
:D
8 Septiembre 2007 a las 11:26 pm
Hola estoy buscando al autor de aventura en la ugr.
busco colaboradores para un periodico digital y me gustarÃa que me concedieses una entrevista por el mesenger para hablar de ello.
un saludo .
jose guillermo. lonuestro27@hotmail.com http://www.disemdi.com
27 Mayo 2008 a las 5:15 pm
quiero saber el messenger de rodolfo chikilicuatre