Mis más sinceras palabras no bastaron, porque siempre es torpe la sinceridad. Quizás debà dedicarle algún poema, pero no soy poeta. Bien es cierto que podrÃa haberlo plagiado, pero siento rechazo por las letras cuando estas intentan ocupar un lugar que no les corresponde. Ella debió hartarse de tanta mención a la catástrofe, pero la catástrofe es la naturaleza de mi palabra: cuando tropiezo con el llanto, me sumo en la pobreza como un buzo suicida, y escribo; cuando beso, solamente beso. No necesito más palabras, ni más ciudades, ni más cuerpos; me oculto en las aceras como las gotas de sangre, que viajan invisibles por las venas.
Pero mis más sinceros besos no bastaron, porque siempre son torpes los besos sinceros. Quizás debà añadirles algún torpe poema, o plagiarlo, pero no es la poesÃa mi virtud y, aunque mentiroso, no soy lo suficientemente ocurrente. Siempre me han dicho que pienso bien, pero tarde. Pude haber mentido, es cierto, pero siempre son torpes las mentiras de los sinceros.
Asà fue como se perdió su cara, su pelo, sus ojos; su boca, no. Su boca se quedó dormida en la comisura de mis labios, asà que yo decidà marcharme, sin tener a dónde ir, huyendo de la metonimia de sus besos, que era sólo el recuerdo, y de la consecuencia de su amor, que era solo el olvido. Como mi piel se camufla en las aceras, apenas me veréis cuando camine por la ciudad, no porque yo sea ése a quien los pies pierden por las calles, sino porque no tengo otro lugar a donde ir, otra ciudad, otro cuerpo, otra mentira.


















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4 Febrero 2008 a las 4:41 pm
Besar es el principio y el fin. Cuando dos labios se alÃan en un beso redondo,pleno y a compás, todo es perfecto.No olvidas al dueño de esa boca.En cambio un mal beso puede dar al traste con cualquier pretensión de relación.El beso es como un termómetro, según su calidad intuyes como será lo demás.