Time is made from honey slow and sweet, only the fools know what it means
Escrito por: Gotardo J. González en Sin categorÃaMe envió una fotografÃa en blanco y negro: ella recostada sobre la cama, con el vestido deslizándose sobre sus muslos, descubriendo casi por completo las piernas, suspendidas en el aire de la habitación, iluminadas por un visillo de jazmÃn que les daba un suave volumen hasta perderse en la tela negra del vestido. La cintura se entalla como un pálpito contenido, cediendo al pecho la respiración, que yo imagino profunda y pausada, y más arriba la cara se gira hacia la cámara, descubriendo un cuello que pretende esconderse de la fotografÃa y que yo imagino suave y tibio.
Imagino que detrás del objetivo estoy yo, escondido y atento, esperando la caricia tenue de las sábanas y su piel, mirándola mientras ella se tumba despacio, como si yo no estuviera allÃ. Hubiera querido retratarla, pero las formas que pueden dibujar mis manos son torpes y el color de sus mejillas parece haber huÃdo del óleo. Durante mucho tiempo he imaginado que soy yo quien secuestra el negativo de su mirada en la pelÃcula, quien después busca sus muslos con la yema de los dedos y su cuello con la timidez de los labios. Sólo me queda de ella esta foto repentina que en realidad jamás me ha pertenecido. Ha aparecido ella en forma de obsesión recurrente en mis paseos por el centro de la ciudad: veÃa en algunos escaparates vestidos, negros y entallados como el de la fotografÃa, e imaginaba que algún dÃa serÃan suyos, con un Ãmpetu tal que empecé a creer que era ella quien estaba dentro.
He querido olvidar sus piernas, que se alzaban para que los dedos acariciasen el aire fresco de la habitación. He querido escribir, encerrar esta fotografÃa en unos versos que no he podido encontrar ni con el frenesà de quien busca una última salida, porque mi pluma es torpe y su recuerdo parece haber huÃdo de las palabras.


















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15 Noviembre 2007 a las 1:04 pm
Una leve caricia, un dulce beso que roza su piel y la recorre desde el lugar más visible al más Ãntimo… una mirada abatida por la belleza de sus ojos…
¿Deseo? ¿Pasión? ¿Dulzor? ¿Inquietud? ¡Qué cantidad de cosas se pueden sentir observando un frágil cuerpo (o robusto en el caso del sexo opuesto) que se evapora sobre una cama!
Me gusta más esta clase de escritos tuyos… ;)
15 Noviembre 2007 a las 6:16 pm
mu chulo el texto, gotardo :D
a la comentarista: ¿¿Desde cuándo es frágil el cuerpo femenino y robusto el masculino??
16 Noviembre 2007 a las 12:20 am
No hace falta que te repita que me gusta mucho :) Que sepas que eres el único que tiene esa foto.
16 Noviembre 2007 a las 1:41 pm
La magia de la fotografÃa… Una foto puede permitir que estemos donde no estuvimos. Puede incluso generar recuerdos por sà misma.
La magia de un corto vestido… la magia de unas piernas.
21 Noviembre 2007 a las 3:16 pm
Ciertamente siempre hay excepciones, pero por lo general es asi. Mis palabras no son fruto de las conveniencias sociales, sino de la experiencia… y si sigue sin entenderme parese de nuevo a imaginar la belleza de la fotografia, y luego piense en el escritor!! ;) por qué imaginamos el agua clara? un beso suave y a la vez apasionado? o un perfume de mujer excitante y sabroso?… deseos del subconsciente.
22 Noviembre 2007 a las 4:55 am
Chica enigmática: te aseguro que es mejor escribirlo que leerlo. Muchas gracias.
Mari y Mani: perdonen que me meta. Creo que en hombres y mujeres, y más aún en una situación asÃ, la fragilidad y el vigor se reparte a partes iguales. Si el beso es frágil, los labios son vigorosos -y hasta aquà puedo leer-.
30 Noviembre 2007 a las 11:27 pm
Chikillo!!!
En primer lugar saludarte y no menos importante darte mi ENHORABUENA!!!
No nos conocemos de “nada”, solo lo que te contaron de mi…y yo no me dejarÃa llevar por eso solamente, jejeje!!!
A lo que voy…he tenido el placer de leer algunos de tus escritos y la verdad que me han quedado atónita, que facilidad para escribir chico!!!
MIL ENHORABUENAS!!!
Un saludo