Soy muy desordenada… puede que sea una exteriorización del desorden de mi mente.
Me encanta tener cosas que hacer porque es el único momento en el que arranco a hacerlo todo, todo lo pendiente encuentra su hueco y cosas que llevaban un mes en mal sitio de repente descansan en paz en su hogar.
Tenía varias historias descolocadas: una de gatos, otra de pies descalzos, otra de amores curados, otra de nuevas ilusiones, otra de reencuentros… Y tengo muchas tareas pendientes y poco tiempo: casi cuatro horas, tres menos que las de bebe, para hacer todo lo que dice la canción: depilarme, hacer la maleta… para volver a ver a ROBEEEEEEE jajjajajaaja a algunos viejos amigos y quién sabe si el destino me tiene prevista alguna sorpresa. Estoy tan alterada que hasta me duele la cabeza.
El aire me olía ayer a infancia, a viejas promesas llenas de polvo que de repente alguien sacó del sótano y que ahora brillan de sol. Me huele a esperanza, así que mi alma va dando saltitos y contagia a mis piernas, mis brazos, mis sonrisas y mi pelo. Hacía tiempo que no bailaba con la niña que fui, así que estamos las dos pletóricas de reconciliación y de ganas de hacer el cafre :D
Que Dios os bendiga a todos con la dicha de estar en paz con vuestro pasado ;)


















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