Perdonen que me ponga seria, pero tengo que acudir a la ley cuando el sentido común luce por su ausencia. Comencemos por la punta del iceberg: en nuestro código penal solamente se tipifica bajo pena “ojo de multa” el maltrato de animales domésticos. Esto viene recogido en el artículo 632.2 del código penal.
Eso en cuanto a los animales domésticos. Qué me dirían si les cuento que, si alguien tortura a su perro, al insensato le caen solo de veinte a sesenta días de trabajo en beneficio de la comunidad. Fuerte, ¿verdad?
Ahora trasládense al mundo taurino, tan afamado pero sumamente ligado al maltrato cruel y a la matanza indiscriminada de los toros. Sí, símbolo español, pero cuán precario es su fin. Los verdes han adoptado una postura final como resultado de años de reflexiones y, sin saber a dónde ir, han acudido al congreso con un manifiesto por bandera para solicitar que se respete la vida del toro, que en la dehesa no deja de ser un animal como cualquier otro, con derecho de vida y muerte. Solicitan que se reforme el código penal. Señores, yo lo reformaría hasta por el tema de los animales domésticos, tengo perro y no me gustaría, por ejemplo, que me lo envenenasen y se quedaran tan frescos. También proponen la creación de una Asociación Antitaurina Parlamentaria, hay sitio para todos. Y con eso me refiero a la libertad de ideología. ¿Por qué no admitirlo a tramite? Con todo esto no pretendo ahondar en la conciencia social, sólo pido un mínimo de justicia. Seamos coherentes con nosotros mismos y aceptemos una realidad que se presenta con cordialidad y no con manifestaciones de violencia.
Consulten la noticia en: 20minutos





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