En la carrera hacia la audiencia siempre se ha optado por renovarse, en los contenidos o en la formas .Sí, nos hemos renovado, pero para sustituir un hábito social por otro, ¿donde quedó la idea de sentarnos en la sobremesa y ver un buen film? Hoy en día, los programas de entretenimiento, son los programas del corazón, forman parte de nuestro hábito social .Sentarse en el sillón y escuchar problemas de otros relaja, pero nos traicionamos al pensar que realmente la vida de los famosos es solo nuestra, bueno y también de los periodistas .¿Que pasaría si un día cualquiera sufriéramos los desencantos de un reality ?,y viéramos como las personas que nos ofrecían grandes ratos de risas y entretenimiento son ahora compañeros de desgracia Y es que en el mundo rosa ,nadie se salva del atrevimiento periodístico, que a cambio de robar parcelas de libertad e intimidad . Pagan sus hipotecas, llevan al niño al cole y de paso se hacen sitio en un respetable sillón en la tertulia de la sobremesa, hablando de las vergüenzas del famoso o del casposo de turno. Realmente tendríamos que reflexionar más a menudo y no conviene perder la vergüenza ni siquiera la conciencia, considero que ser famoso es una maldición, la maldición de ser tutelado por el público aunque sea virtualmente.Siempre me he preguntado algo: ¿realmente es una vida en rosa? ó ¿es solo lo que nos hacen creer? Lo dejo en sus manos querido lector opine y no se olvide de cerrar la puerta de su casa lo digo por los intrusos.





Entries (RSS)
August 30th, 2007 at 11:14 am
Yo creo que hay diferentes tipos de famosos, los que venden su imagen y los que venden su trabajo (quizás se puedan dar las dos cosas a la vez). Está claro que todo es un circo de montajes que, según se cuente, puede ser divertido y morboso, siempre dentro de lo grotesco.
Me parece fantástico el llamamiento que haces a la reflexión: los consumidores de prensa rosa (o amarillo pollo) son los mismos que se escandalizan (¿nos escandalizamos?) con ella. Será que nos gusta contemplar lo transgresor porque nos parece exótico, aunque sea sólo una ficción más.
Firmado - un telecoprófago.
August 30th, 2007 at 11:21 am
Es mucho mejor el anonimato, en el que sólo saben tu vida cuatro gatos. O si no, vean “Notting Hill”.