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Break on through The Doors

Gotardo J. González
Nº 9 de Febrero de 2006


 

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You could say it's an accident that I was ideally suited for the work I am doing. It's the feeling of a bowstring being pulled back for 22 years and suddenly being let go.

Se podría decir que es casual que encaje perfectamente en el trabajo que hago. Es como sentir una cuerda de arco tensada durante veintidós años y soltada de repente.

Jim Morrison

"All of our songs are about love, death, and travel?, decía Jim Morrison, y más de uno habrá amado con The Doors, querido morir dramáticamente joven como él, y viajado mucho, de una manera u otra. La obra de The Doors es una de las más importantes del rock de los 60 por su sentido rompedor, inventivo, y su trascendencia a lo largo de los años hasta nuestros días, aparte de estar acompañada de un halo de polémica y misterio, sobre todo por Jim Morrison, sus problemas con la justicia, las drogas, y su muerte, misteriosa según algunos que incluso dudan de ella como dudan otros de la de Elvis. Se convirtieron en el primer grupo americano en conseguir ocho discos de oro consecutivos. En cualquier caso no podemos basarnos en la polémica para explicar el hechizo de The Doors sobre la audiencia: hoy día seguimos escuchando sus discos, fascinándonos, sin verlos en la sección de sucesos ni en los escenarios. Sus canciones han adquirido tal importancia que convivimos con ellas casi sin darnos cuenta, cualquiera reconocería haber escuchado, sin saberlo, canciones como The end (The doors, 1967) o Love me two times (Strange days, 1967).

THE DOORS

En 1965, en California, Jim Morrison empezó a cantar sus propios versos junto a Ray Manzarek, un teclista adoctrinado por los sonidos más selectos de la música de la primera mitad del siglo XX, Robby Krieger, guitarra de influencias flamenco y folk, y John Densmore como percusionista. Su primer concierto no tuvo nada de extraño: no hubo público. En unos comienzos difíciles como los de todas las bandas, el tímido Jim Morrison se iba desatando en el escenario. Desde un principio sus letras se adelantan a la mentalidad de la época y su puesta en escena resulta escandalosa.


Consiguen finalmente fichar por una pequeña discográfica, Elektra Records, y en enero de 1967 The Doors graban su primer álbum, homónimo, que se abría nada menos que con Break on through (to the other side), y contaba con joyas como Alabama Song o el tema que los catapultó a la fama: Light my fire . Como temas recurrentes, las drogas y el sexo llenaban los textos acompañados por una música igualmente carnal y narcótica conseguida a través de guitarras psicodélicas, teclados hipnóticos y ritmos magistralmente medidos que manejaban perfectamente la intensidad de la canción. Las letras tuvieron que pasar la criba de la censura, impuesta por una sociedad que no entendía una libertad de expresión tan explícita como la de The Doors. El disco se cerraba con la archiconocida The End , un tema que da rienda suelta al tema de la emancipación parental de Morrison ?cuyas relaciones familiares eran nulas y traumáticas- a través de un texto duro, polémico, en el que declara la intención de matar a su padre y de follarse a su madre (? Father, yes son, I want to kill you / Mother...I want to...fuck you ?).

Jim Morrison hacía del directo algo espectacular. Se movía enloquecido, recitaba y proclamaba el clásico lema de ?sexo, drogas y rock and roll?. Siempre en actitud de oposición a la autoridad escribió: ?Siempre me han atraído las ideas que iban de rebelión contra la autoridad. Me gusta la idea de romper con todo o estar por encima del orden establecido. Me interesa cualquier cosa que tenga que ver con revueltas, desorden, caos (especialmente las actividades sin un porqué). Me parece el camino hacia la libertad, la revuelta externa es una manera de acercarse a la libertad interior. Más que empezar desde dentro, empiezo fuera, alcanzo lo mental a través de lo físico". A lo largo de toda su carrera los directos de The Doors mutaban sobre cada escenario, recreándose en largas improvisaciones y en los textos que se censuraron en el estudio. Así, Ray Manzarek declaró que jamás tocaron The end igual dos veces.

En una aparición en televisión, la primera de varias acordadas en el Ed Sullivan's Show, se les pidió que cambiaran el verso de Light my fire que rezaba ?Baby, we could get much higher? (Nena, podemos colocarnos mucho más) por ?Baby, we could get much better? (Nena, podemos estar mejor). Accedieron, pero una vez en el escenario del programa, emitiéndose en directo, Morrison cantó los versos originales, con el consecuente cabreo de Ed Sullivan, y jamás volvieron al programa. Morrison declaró haber olvidado cambiar el verso a causa de los nervios.

STRANGE DAYS

Unos meses después, en noviembre de 1967, con algunos temas que se descartaron para el primer largo y otros compuestos en el estudio, editan Strange Days. Las cosas han cambiado para entonces. La banda ahora está sometida a la presión comercial. Se les recomienda ser más estáticos en directo, pero siguen improvisando y temas como The end o When the music's over evolucionarían a lo largo de toda su carrera. El primer single fue Strange Days , una obra maestra para la crítica que no llegó a cuajar entre el gran público, no como el segundo single, Love me two times , que tenía un ritmo blues pegadizo y un estribillo melódico. La gira esta vez les sacó de California para llevarles por todo Estados Unidos. Morrison fue detenido el concierto de New Heaven (Conneticut) bajo los cargos de lenguaje pervertido y resistencia a la autoridad, falsos ambos, y salió en libertad a cambio de una multa de $1500.

WAITING FOR THE SUN

En julio de 1968 se lanza Waiting for the sun, con temas más implicados socialmente y una mayor complejidad en cuanto estructura y arreglos, ahora también latinos y europeos. Unknown Soldier, single de anticipo, llegó en plena invasión de Vietnam para contribuir al movimiento pacifista del rock. Entonces las televisiones empezaban a emitir clips musicales, por lo que se grabó uno en el que Morrison era fusilado y moría manando sangre por la boca, escena que recreaban también en el directo. El disco empezaba con Hello, I love you , tema que los llevó a los tribunales ?a perder- por plagio ante Ray Davies de The Kinks. El segundo tema era el melódico Love Street.

La grabación fue complicada. La banda tuvo que contratar a Bobby Neuwirth para que siguiera a Jim Morrison a todas partes y evitara que su borrachera llegara a límites que le impidieran trabajar. Los conciertos podían terminar fácilmente en bronca. Morrison provocaba en el escenario y su comportamiento heterodoxo crecía exponencialmente, culminando muchas noches con altercados provocados por su ebriedad e intervenciones policiales. Creció la fama de The Doors, a la vez que decayó su reconocimiento artístico. El éxito de Unknown Soldier les llevó a grabar varios directos y backstages con nos compañeros de cine de la universidad de UCLA. Salieron de gira por Europa, y al terminar esta por los abusos de Morrison con el alcohol y el hachís, la voz del grupo se quedó en Londres. Allí conoció al poeta Michael MacClure, quien le animó a recopilar sus poemas en lo que se convertiría en el libro The new creatures.

Por esta época tuvo lugar la detención más sonada de Jim Morrison. El 1 de Marzo de 1969, en Florida, entre uno de sus interludios, Morrison se masturbó ?o eso dijeron las fuerzas de la ley-. El revuelo le llevó en noviembre a un juicio por comportamiento lascivo y lujurioso entre otras faltas.

THE SOFT PARADE

Un programa de televisión fue testigo de la presentación de The soft parade [1969]. El primer single, Tell all the people , tenía el acompañamiento, por primera vez, de una sección de vientos. La presentación de éste álbum la cerraron con el difícil tema The soft parade . La desinhibición de The Doors no era sólo moral, sino musical. Sus discos eran cada vez más controvertidos, experimentales, y amplios en cuanto a sonido. El segundo single, Touch me , de Krieger, fue número uno indiscutible. Ampliaba aún más los registros del grupo. The Doors se habían reconvertido integrando en su música elementos de blues, soul, jazz y otros sonidos, tanto europeos como orientales. Dicen que este fue el disco más flojo de The Doors y, efectivamente, sus temas son de los más blandos, pero no deja de ser un paso más en la evolución, siempre creciente, de la banda y una gran composición venida de fusiones de instrumentos que no habían jamás aparecido en su carrera. Tan innovador en lo que a Doors se refiere fue el disco que comercialmente fue un fracaso.

La presión de la discográfica ?muy bien soportada, por cierto, por la creatividad de la banda- trajo en febrero de 1970 la edición de Morrison Hotel, título inspirado en el hotel que aparecía en la foto de portada del disco. La banda vuelve a la instrumentación de una banda de rock básica y recupera los adeptos perdidos en The soft parade. El disco se abre con una contundente Roadhouse Blues en la que las guitarras acaparan protagonismo tanto rítmico como melódico en un solo en el que dialogan con una armónica.

A la vez, Jim Morrison hacía pinitos en el mundo del cine, incluso llegó a esbozar un guión con Michael MacClure y a recibir numerosas ofertas de Hollywood que no llegaron a cuajar, bien por parte de Morrison, bien por aversión de las productoras a causa del alcoholismo del cantante. El amago de evolución de su carrera en solitario se dio también en lo musical: diversos ejecutivos hicieron ofertas a Morrison para abandonar The Doors e iniciar una carrera como solista. Rechazó todas las ofertas, pese a lo cuantiosas que eran.

Los hechos se precipitaban. Cargos de exhibicionismo y comportamiento lascivo amenazaban con enviar a Morrison a la cárcel, situación en la que manifestó querer que The Doors continuaran como trío instrumental ?interesante proyecto-. En lo personal su situación también era inestable. El cuarteto atravesaba momentos difíciles, con las ofertas de directo a la baja y el cantante sin disposición de entrar al estudio.

Una recopilación de las actuaciones realizadas durante la primera mitad de 1970 salió en julio en un disco doble bajo el nombre de Absolutely Live. Incluía varios temas inéditos y mostraba a un Morrison groseramente descontento ?en su estilo- por la confusión de rock e industria. El disco fue un fiasco comercial, pese a la opinión del cantante de que representaba la fuerza del directo de The Doors. Aquel año Morrison grabó una serie de poemas en el estudio, parte de los cuales se incluirían en An american prayer [1978].

L.A. WOMAN

A principios de 1971 empezaron a trabajar sobre nuevas composiciones. La banda estaba unida ya por motivos meramente profesionales, habiendo desaparecido los lazos de amistad. Paul Rotchild, su productor, descontento tanto con el anterior directo editado como con las nuevas composiciones de la banda, se negó a producir el nuevo disco. De esta tarea se encargaron los propios Doors junto con Bruce Botnick, el técnico de sonido.

El resultado se llamó L.A. Woman, y salió en abril. The Doors sonaban a blues más que nunca. En el disco se incluían canciones míticas que ahora todos recordamos: Riders on the storm , Love her madly , Hyacinth house , o el tema que da nombre al disco. La banda se despidió amistosamente después de la grabación, durante la que su relación se había deteriorado hasta el punto de pasar sesiones de grabación sin hablarse. El disco fue un gran negocio, el clímax de la carrera de The Doors como cuarteto.

THE END

Tras grabar L.A. Woman, Morrison se fue a París con su novia, Pamela, a escribir poesía. La noche del dos al tres de julio, falto de concentración para escribir, la pasó escuchando viejos discos de The Doors y tosiendo. De madrugada se despertó varias veces vomitando sangre y se levantó para tomar un baño caliente. A la mañana siguiente lo encontraron en la bañera sangrando por la nariz, medio sumergido y muerto. La causa oficial fue un paro cardíaco, provocado quizás por la mezcla de alcohol y medicación para el asma que tomaba. Le enterraron en París. Dicen las malas lenguas que aquella noche hubo grandes cantidades de heroína de por medio, pudiendo estas haber sido administrado conscientemente por Pamela. El misterio ante la muerte de un personaje público está servido, incluso algunos dudan de su fallecimiento. Románticos relatos su muerte aseguran que murió escuchando aquello de ? This is the end, beautiful friend, the end? . Como todas las grandes estrellas de la época, Morrison murió en unas circunstancias que algunos aprovechan para crear misterio y engrandecer así, quizás, su leyenda, por otro lado vasta de por sí, recordemos, gracias a The Doors, que eran cuatro, y no uno.

Pese a todo, Jim Morrison era en sí una gran herramienta de marketing, y muerto no lo fue menos. Desde su muerte no se han dejado de editar recopilatorios de The Doors o grabaciones inéditas. Cada 3 de julio el peregrinaje de fans rodea su tumba.

The Doors continuaron su carrera sin Morrison. Editaron dos discos después de la su muerte que fracasaron estrepitosamente. Manzarek se dedicó a la producción, abandonada hace unos años para tocar en un club de jazz. Krieger y Densmore toca esporádicamente. Los tres se han juntado en diversas ocasiones para realizar directos ocasionales con otros cantantes. Sus discos en solitario tampoco han tenido gran repercusión.

DISCOGRAFÍA

1967 THE DOORS
1967 STRANGE DAYS
1968 WAITING FOR THE SUN
1969 THE SOFT PARADE
1970 MORRISON HOTEL
1971 L .A. WOMAN
1978 AN AMERICAN PRAYER
1985 BEST OF THE DOORS
1991 IN CONCERT

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Revista de Cultura Lenguas de Fuego - ISSN 1886-3027
Última actualización: 1 de abril de 2008