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Portada n�mero 18
Editorial xviii por Gotardo J. González
Borges nipón por Paul Bitternut Li Bai, entre la persona y el personaje por Gotardo J. González
Polen de ideas por Florie Krasniqi
Zahara Eléctrica: “She is a big teaser” por Antonio Muñoz Vico
Li He, poemas inéditos por Alicia Relinque Eleta
La otra literatura en China, el teatro Yuan por Alicia Relinque Eleta
Carta desde China por Han Wubai A lomos del espinazo del dragón por Joaquín Carmona
Onirismo de Florie Krasniqi.
Poeta y princesa de Loredhi. Conociendo a Daniella, o Relatos Cariocas de Ignacio García Medina. El valle de la muerte de Rafael Rubio.
La hija del curandero de Amy Tan por Florie Krasniqi Balzac y la joven costurera china, de Dai Sija por Florie Krasniqi
Crónicas de Elvira: por Paul Bitternut Vuelo 714: por Gotardo J. González La planta 7 y 1/2: por Jos� L. Ballesteros Retales de sueños muertos: por Mani Caldito La linterna tr�gica: por Florie Krasniqi Tres infiernos y un solo cielo: por Zara Patricia Mora Semanario de una motocicleta: por Paul Bitternut El bistur� el�ctrico: por Sebas L. El M�ster: por el M�ster de LdF
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10 obra(s) encontradas
Juan Bustos Rodríguez, por Paul Bitternut - (Granada | Nº 18 de Marzo de 2008) Tal vez este sea uno de los artículos más complicados de escribir para mí porque en él se une lo profesional con lo personal; la objetividad normalmente se ve empañada por un fino cristal, por un imperceptible velo que nos manipula la realidad sin que apenas seamos conscientes. En este caso además se produce de forma consciente. Toda vida, toda persona tiene su parte buena y su parte no tan buena; al escribir una biografía, al hablar sobre cualquiera, siempre ...
Tal vez este sea uno de los artículos más complicados de escribir para mí porque en él se une lo profesional con lo personal; la objetividad normalmente se ve empañada por un fino cristal, por un imperceptible velo que nos manipula la realidad sin que apenas seamos conscientes. En este caso además se produce de forma consciente. Toda vida, toda persona tiene su parte buena y su parte no tan buena; al escribir una biografía, al hablar sobre cualquiera, siempre ...
El tranvía de los sueños, por Alejandro Fernández Gutiérrez - (Granada | Nº 18 de Marzo de 2008) Pedro estaba sentado con su nieto Daniel, junto al fuego de la chimenea; el tiempo no acompañaba para salir a la calle, hacía mucho frío y llovía con fuerza en Granada. De pronto el nieto miró a su abuelo y le dijo: -¿Abuelo por qué no me cuentas una historia? Su abuelo lo miró y tras unos minutos en silencio dijo: - Te contaré la historia de cómo llegó el tranvía a Granada. Corría el año 1882 cuando ...
Pedro estaba sentado con su nieto Daniel, junto al fuego de la chimenea; el tiempo no acompañaba para salir a la calle, hacía mucho frío y llovía con fuerza en Granada. De pronto el nieto miró a su abuelo y le dijo: -¿Abuelo por qué no me cuentas una historia? Su abuelo lo miró y tras unos minutos en silencio dijo: - Te contaré la historia de cómo llegó el tranvía a Granada. Corría el año 1882 cuando ...
El Patio de los Arrayanes, por Florie Krasniqi - (Granada | Nº 18 de Marzo de 2008) Es difícil hablar de una sala o de un patio de la Alhambra independientemente de los demás, pues el edificio se configura como un laberinto diáfano y ordenado, donde lo estético y lo pragmático se unen en un todo que juega con avanzadas técnicas arquitectónicas como si se tratara de filigranas, de miniaturismo, de fina joyería. Sin embargo, nos centraremos en esta ocasión en uno de sus patios, el llamado de los Arrayanes (o de la Al ...
Es difícil hablar de una sala o de un patio de la Alhambra independientemente de los demás, pues el edificio se configura como un laberinto diáfano y ordenado, donde lo estético y lo pragmático se unen en un todo que juega con avanzadas técnicas arquitectónicas como si se tratara de filigranas, de miniaturismo, de fina joyería. Sin embargo, nos centraremos en esta ocasión en uno de sus patios, el llamado de los Arrayanes (o de la Al ...
Auguste Rodin en Granada: trayectoria de su obra, paseo por la exposición , por LLucià López Puertollano - (Granada | Nº 17 de Febrero de 2008) Cuando se observa una escultura de Rodin (1840-1917), los dedos quieren ir hacia ella y acariciarla, porque da la sensación de que tiene el equilibrio perfecto entre la elasticidad y la firmeza, como si fuera humana, de carne, hueso y piel; en una escultura suya no hay bronce ni piedra, sino materia que vive, y las manos quieren pasar por donde ha pasado ese creador. Esta es la diferencia entre la escultura de Rodin y las demás: no es materia inerte. Auguste Rodin fue uno de los artis ...
Cuando se observa una escultura de Rodin (1840-1917), los dedos quieren ir hacia ella y acariciarla, porque da la sensación de que tiene el equilibrio perfecto entre la elasticidad y la firmeza, como si fuera humana, de carne, hueso y piel; en una escultura suya no hay bronce ni piedra, sino materia que vive, y las manos quieren pasar por donde ha pasado ese creador. Esta es la diferencia entre la escultura de Rodin y las demás: no es materia inerte. Auguste Rodin fue uno de los artis ...
La Calle de Elvira (La Zanagat Ilbira musulmana), por Paul Bitternut - (Granada | Nº 15 de Junio de 2007) “Tres cosas ay en Granada Que duran el año entero: Nieve en su sierra Nebada, Arrebol para la cara Y en la calle Elvira, cieno” Triste es mi historia, triste como un llanto en el mirar; comienza con esplendor diez siglos atrás, naciendo en la puerta que lleva mi nombre y llegando hasta el río Darro, al Puente de la Corona, que permitía a mis viajeros llegar a la otra orilla. Acariciaba la colina en la que se situaba la Alcazaba Qadima, cediendo ante ...
“Tres cosas ay en Granada Que duran el año entero: Nieve en su sierra Nebada, Arrebol para la cara Y en la calle Elvira, cieno” Triste es mi historia, triste como un llanto en el mirar; comienza con esplendor diez siglos atrás, naciendo en la puerta que lleva mi nombre y llegando hasta el río Darro, al Puente de la Corona, que permitía a mis viajeros llegar a la otra orilla. Acariciaba la colina en la que se situaba la Alcazaba Qadima, cediendo ante ...
El Castillo de MoclÃn, por Paul Bitternut - (Granada | Nº 14 de Febrero de 2007) “En la cumbre de una fragosa sierra, sujetando varios territorios con tanta fortaleza que por todas partes tiene la subida difícil, cinco lenguas de Granada á la parte del Norte, señoreando su espaciosa vega y goçando de la vista de su mayor cabeça por todas partes la descubre, que tal es la eminencia de la villa de Moclín opuesta á las fronteriças villas, terminando con la ciudad de Alcalá de Abençayde dicha, hoy la real distante t ...
“En la cumbre de una fragosa sierra, sujetando varios territorios con tanta fortaleza que por todas partes tiene la subida difícil, cinco lenguas de Granada á la parte del Norte, señoreando su espaciosa vega y goçando de la vista de su mayor cabeça por todas partes la descubre, que tal es la eminencia de la villa de Moclín opuesta á las fronteriças villas, terminando con la ciudad de Alcalá de Abençayde dicha, hoy la real distante t ...
El paseo de los tristes, por Paul Bitternut - (Granada | Nº 13 de Septiembre de 2006) La luna sueña en el regazo de una noche estrellada, sueña que se escapa de sí misma, sueña que abandona su cielo de suspiros y viaja hacia el aire azul; la luna tiende sus brazos abrazando su entorno, sus ojos, desde el Paseo del Padre Manjón, se dilatan admirando la Alhambra cuyos muros son suavemente acariciados por el breve rumor de luces bellamente bruñidas. Y allí, a sus pies, se encuentra el Hotel Reuma, tristemente abandonado, con su sencillez, c ...
La luna sueña en el regazo de una noche estrellada, sueña que se escapa de sí misma, sueña que abandona su cielo de suspiros y viaja hacia el aire azul; la luna tiende sus brazos abrazando su entorno, sus ojos, desde el Paseo del Padre Manjón, se dilatan admirando la Alhambra cuyos muros son suavemente acariciados por el breve rumor de luces bellamente bruñidas. Y allí, a sus pies, se encuentra el Hotel Reuma, tristemente abandonado, con su sencillez, c ...
El Albayzín, por Paul Bitternut - (Granada | Nº 12 de Mayo de 2006) Y el embrujo cayó, y permaneció para siempre, en sus calles tortuosas y laberínticas, en sus vistas descomunales, en su vida alejada de cualquier realidad. Y el embrujo cayó y mancilló a todos los que poseen la verdad absoluta, a todos los que creen sólo lo que pueden ver pues llegaron a un lugar dónde no encontraron la verdad, donde encontraron ensueño, donde no había más que magia, donde el duende sigue vivo, donde la ficción sup ...
Y el embrujo cayó, y permaneció para siempre, en sus calles tortuosas y laberínticas, en sus vistas descomunales, en su vida alejada de cualquier realidad. Y el embrujo cayó y mancilló a todos los que poseen la verdad absoluta, a todos los que creen sólo lo que pueden ver pues llegaron a un lugar dónde no encontraron la verdad, donde encontraron ensueño, donde no había más que magia, donde el duende sigue vivo, donde la ficción sup ...
Granada - El Corral del Carbón, por Paul Bitternut - (Granada | Nº 11 de Abril de 2006) Los caballos relinchan en las cercanías, su negro azabache tiembla en espera de los mejores jinetes del Reino los cuales acuden presurosos, bien para vigilar los campos de la Vega y evitar cualquier peligro inesperado, bien para hacer una incursión, rápida y cruenta, a las zonas más próximas del enemigo. Los pura sangre árabes erigen su mirada a un horizonte púrpura de sangre vertida en tantas y tantas luchas, en tantas y tantas batallas, en demasiadas rebeli ...
Los caballos relinchan en las cercanías, su negro azabache tiembla en espera de los mejores jinetes del Reino los cuales acuden presurosos, bien para vigilar los campos de la Vega y evitar cualquier peligro inesperado, bien para hacer una incursión, rápida y cruenta, a las zonas más próximas del enemigo. Los pura sangre árabes erigen su mirada a un horizonte púrpura de sangre vertida en tantas y tantas luchas, en tantas y tantas batallas, en demasiadas rebeli ...
Granada - El rincón de mis recuerdos, por Paul Bitternut - (Granada | Nº 10 de Marzo de 2006) Granada, ciudad mágica, ciudad de ensueños y leyendas. Granada no es una ciudad común, está envuelta en las brumas del pasado sin saber encontrar un futuro cierto, sin saber adaptarse a los nuevos tiempos habiendo quedado suspendida entre el perfume embriagador de sus barrios típicos como el Albayzín y el intento de modernizar. No es sólo la Alhambra, como incluso los granadinos creen; la ciudad posee un halo onírico, una pequeña bruma sabe ...
Granada, ciudad mágica, ciudad de ensueños y leyendas. Granada no es una ciudad común, está envuelta en las brumas del pasado sin saber encontrar un futuro cierto, sin saber adaptarse a los nuevos tiempos habiendo quedado suspendida entre el perfume embriagador de sus barrios típicos como el Albayzín y el intento de modernizar. No es sólo la Alhambra, como incluso los granadinos creen; la ciudad posee un halo onírico, una pequeña bruma sabe ...