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Scape Land y Vietnam Side en Sala Entropía

Sábado, comienza a entrar el frío en Andalucía y para peor todavía, un aviso de lluvia para buena parte de la zona. Pero todo eso no ha sido suficiente para poder frenar nuestro viaje hasta Jérez de la Frontera, a la novísima sala Entropía, para disfrutar de Vietnam Side y Scape Land… con entrada gratis. Plan perfecto, único, brutal.

Hablamos un poco de esta sala… El rollo es alucinante, una capacidad brutal, montada por sus propios dueños tanto a nivel “empresarial” como obrero… hecha a mano… con dos columnas de sonido que superan los 7000 vatios, un técnico de sonido que lleva casi toda su vida entre la jungla del Metal y el resto del personal atento a cada cosa que pidieran, tanto prensa como músicos…

Entropía es un local que, dentro de muy poco, va a comenzar a reventar en las redes, porque tiene unas condiciones muy buenas para bandas y será punto de referencia de los que anden de pasada por la zona y quieran aprovechar a reventar otro local para presentar sus trabajos… Avisados quedan.

Muy puntual y con un buen aforo para las condiciones climáticas que se presentaban, salieron los jóvenes de Vietnam Side a escena. 5 muchacho vestidos prolijamente de blanco, con sus camisas blancas e impecables y sus caras serias, para en menos de 45 segundos montar un buen jaleo y hacer que la gente se quede presenciando el bolo con “Vuelves a caer” y “1001” dos latigazos de oscuridad y desprecio que te deja catatónico. Estamos ante una banda que con trabajo y voluntad está comenzando a forjar su nombre. Comprenden lo que hacen, mientras van craneando su disco debut, están tocando y haciendo que la gente se quede con su nombre. Los puntales de la banda son el rigor escénico, el estilo cercano al Djent (sin samplers ni efectos) y el desenfado a la hora de salir y romper todo. A veces uno comenta con liviandad acerca de proyectos nóveles, como si pudiera omitir juicio de opinión por ser redactor, pero si analizamos este grupo, nos damos cuenta que llevan recién desde marzo con esta formación, que se están echando bolos a las espaldas y decidieron hacer algo descarnado, que subleva la cabeza e hizo (esta noche como otras) que los desconocidos, los que iban a ver a otra banda, o los que iban a la sala para beber algo, se quedaran flipando con una propuesta sin fisuras, bien armada y segura. A tal punto que la peña pidió “otra, otra, otra”. ¿Eso que indica? Que una casa se construye con paciencia y buenos ladrillos. Están ajustando las turbinas para entrar a grabar, ensayando y retocando flancos… simplemente brutal. Apunten esta banda, en un año hablamos de dónde están y qué están haciendo. 

Canciones como “Pesadilla” o “gritar a mis adentros” y “quién eres” hicieron que sus 35´quedaran escasos…

La lluvia no paraba, casi no cesó… pero la sala iba acogiendo más peña que llegaba. Y subieron los Scape Land. Banda con más de diez años haciendo gala de dotes que rozan lo virtuoso. El Metal Extremo es muy caprichoso y complejo. Las diferentes tribus y los experimentos van haciendo que cada vez haya más bandas que tocan con artilugios y buenos efectos pero poca calidad. Un buen productor te puede hacer zafar de determinadas carencias en el estudio de grabación, pero el directo es cruel, sincero e inapelable. Este no es el caso de Scape Land. Podría tirarme unas cuantas líneas hablando de cada uno de los integrantes y su calidad, despliegue e intensidad en la interpretación. Animales del Metal, con una furia y un calibre de sonido que te rompía cuanta presunción pudiera tener de la banda.

Ultra escuchados tenía sus discos, en mi casa, tranquilo y calentito, pero me faltaba el directo. Me superó, me encantó. Quitando lo divertido del show, el rollo entre la banda y su gente, el sonido, el odio, los guturales, las voces cambiando a Power metal, la guitarra tirando unos riff´s altísimos y de ejecución perfecta, marcando los cambios de ritmo y dejando claro que hacen Metal… da igual el estilo. Los que amamos el grawl disfrutamos con las variaciones de un segundo al otro. Un melódico que te lleva a determinados toques de nü-metal, para saltar a un enojo desmedido y luego a un registro mucho más alto que te hace disfrutar del show. “Alive”  “I am” o “My resurrection” te hacen saber que Andalucía tiene un nivel de bandas que nada tiene que envidiar a nadie. Lo digo también por la base de esto: la batería se multiplica, suena poderosa y en ningún momento desfallece. El juego con el bajo es fundamental y parecen estar pegados el uno al otro, dando el tempo correcto para salir de la oscuridad y el abismo a esas voces cálidas y melancólicas que envuelven todo esto, nos hace recordar que lo técnico es fundamental, pero si no hay corazón y esfuerzo en lo que se hace todo carece de sentido. Un cierre apoteósico con “Take´em out” y “blood is not enough” terminaron una noche perfecta.

Momentos “kodak”, un sujetador volando hasta el cantante y su carisma para llevarlo puesto en tributo a la persona que se lo cedió como ofrenda de dónde quería acabar esa noche.

Noche de lluvia en la calle… en el campo, en la ciudad… un buen puñado de gente que estaba mojada, bailando y llena de alegría al escuchar la variación soberbia de dos bandas que se plantaron gratis para hacer una ofrenda a la gente que apoya la escena con mal clima… Claro, porque saben que los truenos los ponen bandas que tienen mucho por delante como Scape Land y Vietnam Side.

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