Press "Enter" to skip to content

Cualquier tiempo pasado fue anterior

A pesar de que oficialmente es en enero cuando se cumple el primer aniversario de esta segunda época de Lenguas de Fuego, fue en noviembre del año pasado cuando Gotardo y un servidor terminaron de poner al día los artículos de la primera época.

Si no recuerdo mal, la idea de retomar estas páginas surgió poco antes de verano y, como siempre suele ocurrirnos, lo que planificamos en un primer momento tomó el camino que le dio la gana siendo el resultado otro muy distinto. Sólo con tener en cuenta que la idea inicial era publicar un número cada tres o seis meses y que hemos terminado actualizando prácticamente a diario, pueden imaginar los derroteros que ha tomado esto.

Seguro que alguno de los dos habremos escrito alguna vez algo sobre el tema, hablarlo entre nosotros lo hemos hecho en varias ocasiones. La ilusión con la que se empezó el proyecto allá por el 2004 es indescriptible, más aún cuando empezamos a tener una cantidad de lectores de la que me enteré hace poco y que me sorprendió.

Creo recordar que una vez me lo comentó -y estoy completamente de acuerdo- que lo mejor de todo en aquellos momentos eran dos cosas. Una, cuando nos sentábamos en algún bar lleno de glamour y clase -porque somos mucho de ese tipo de locales… y si tienen serrín en el suelo retozamos en él- para ver sobre qué íbamos a escribir ese mes; la segunda cuando, siempre correteados, conseguíamos editar el número -incluso alguna vez a tiempo- y quedábamos satisfechos con él.

Pienso que puedo decir en nombre de los dos que lo pasamos muy bien durante aquellos cuatro años y que las satisfacciones fueron mucho mayores que los inconvenientes.

Esta segunda etapa no comenzó bien por falta de tiempo especialmente. Lenguas de Fuego ha tomado su propio camino y es posible que, por varios hechos que han tenido lugar esta última semana, sea el momento de replantearla. Las satisfacciones siguen siendo mayores que los inconvenientes pero algunos de estos hacen bastante mella. La mayoría de las primeras tienen nombre propio que van acompañado de la ilusión y el interés que han mostrado colaborando en estas páginas y con nuevos proyectos; los segundos también lo tienen.

Los aniversarios son un buen momento para recapitular y hacer balance y, aunque oficialmente falten un par de meses para cumplir el año de este segundo período, hay mucho sobre lo que reflexionar.

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies