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Personas tóxicas

Todos en nuestra vida hemos tenido la mala suerte de compartir algún tiempo con personas así, a veces no nos hemos dado cuenta porque eran amigos que sabían usar la manipulación para conseguir sus objetivos.

También los podemos encontrar dentro de nuestra propia familia, hermanos, padres, hijos e incluso pareja.

Los reconocemos cuando ya han hecho daño, mucho daño, su poder de manipulación es tan poderoso que nos socavan poco a poco como esa gota de agua que cae siempre en el mismo lugar hasta conseguir hacer un hueco por el cual colarse.

Pero cómo desprenderse de ellos es lo difícil. Realmente eres consciente de que te están utilizando, te enfrentas a su juego pero de alguna manera te hacen sentir el malo de la historia, el tirano, el que realmente está haciendo daño a la relación con lo cual vuelves a caer una y otra vez en el mismo error.

Hay que tomar decisiones drásticas, cortar por lo sano y ello lleva aparejado un sentimiento de culpabilidad y desasosiego que no es fácil de soportar.

Durante un tiempo te sientes como la persona malvada que has dejado en la estacada a esa otra persona que tanto daño subliminalmente te está haciendo.

Porque no es un daño tangible, no se ve, no se nota, no deja marcas, pero te aniquila, te roba la ilusión, te hace dudar de ti mismo y en esos momentos tensos te juzga y te hace sentir culpable de todos tus errores.

Es como darle la vuelta a la tortilla.

Te llegas a preguntar quién eres, te juzgas, te dices una y otra vez que no debes dejar a esa persona “tirado” pero no eres feliz con esa relación, no puedes huir pero tampoco puedes quedarte, coges fuerzas en la distancia para enfrentarte al problema, pero cuando llegas ante él no sale ni una sola palabra de lo que mil veces te has repetido en el transcurso del camino.

Al final tomas una decisión y ahí empieza la otra parte de la historia, para quien no sabe vuestra verdad, eres quien ha dejado tirado a tu amigo en un momento determinado, eres a quien señalan, eres de quien hablan juzgando, eres al fin y al cabo el malo de la película.

Cuesta mucho salir de una relación tóxica sea del tipo que sea, se queda mucha energía por el camino que cuesta volver a recuperar, si encima ves a esa persona habitualmente porque sea de tu mismo barrio, porque trabaje contigo o por mil razones más es duro mirar al frente y pasar de esa mirada acusadora que siempre te dedica.

No debemos dejar que nos roben nuestra energía, tenemos que ser cautos y estar alerta a cualquier tipo de manipulación repetida, es fácil detectarlos, lo difícil es huir de ellos.

Y ahora la pregunta del millón: ¿habré sido alguna vez una persona tóxica para alguien?

Posiblemente sí, creo que todos lo hemos sido alguna vez, pero hay que tener el valor de reconocerlo, hay situaciones en la vida que te hacen ser demandante de una atención que no todo el mundo está dispuesto a dar.

Otras veces tu soledad interna te hace estar con alguien que no te conviene, pero en este caso a quien consideramos tóxico es al que te aguanta porque le interesa o porque tampoco tiene muchas otras opciones o a ti mismo por usar tu condición actual para sujetarlo a tu lado.

Llegar a convertirte en una persona tóxica no es ni más ni menos que el desenlace de muchas situaciones complicadas en tu vida, situaciones y vivencias que comienzan en tu niñez, desde ese punto de partida poco a poco vas intentando aprender a sobrevivir, y ahí es donde yo creo, y siempre desde mi punto de vista personal, que se va moldeando esa actitud para llegar a ser manipulador, egoísta emocional, vampiro energético, cuando todo es un producto de falta absoluta de amor, respeto, cariño, atención y limites, porque cuando todo esto falta es cuando aparece la persona tóxica.

Creo que debemos mirarnos un poco mas internamente para de alguna manera poder frenar cualquier comportamiento de los que he hablado anteriormente.

Características de las personas tóxicas – cómo identificarlas

A continuación, enumeramos cuáles son las características de las personas tóxicas para que puedas identificarlas y alejarte de ellas o saber cómo actuar cuando tengas que lidiar con ellas en tu vida cotidiana:

  1. Egocéntricas y egoístas: son personas con un alto grado de egocentrismo y egoísmo. Continuamente hablan de sí mismas, lo hacen en exceso y se olvidan por completo de aquellos que están en su entorno. De una forma inconsciente, van alimentando su ego y son indiferentes a las necesidades de los demás. Sus problemas o preocupaciones siempre están por encima de las del resto y obligan a los demás a atender todas sus necesidades, aunque estas sean insignificantes o banales.
  2. Pesimistas y negativas: este es otro rasgo distintivo de la personalidad de las personas tóxicas. Su discurso siempre es negativo, construido básicamente a partir de quejas y pensamientos pesimistas. Las quejas y las críticas son permanentes y siempre ven el lado oscuro de las cosas, centrando su atención en los problemas y no en las soluciones.
  3. Se victimizan continuamente: se posicionan en el rol de víctima rápida y fácilmente. De este modo, pretenden ser el centro de atención, evitar hacerse responsables de sus actos y hacer que los demás atiendan y satisfagan sus necesidades.
  4. Envidiosas y celosas: las personas tóxicas tienden a quitarte la ilusión ante cualquier hecho positivo que te ocurra, le quitan importancia a tus logros o, simplemente, actúa con indiferencia ante ellos. Suelen intentar desanimar al otro, encontrando siempre un fallo o un pero a sus ideas, planes, decisiones, etc. Otras actitudes que denotan su alto grado de envidia es que intentan hacerse con los méritos de los demás y tienden a criticar a terceros constantemente, por lo que es muy probable que cuando esté con otras personas hable también mal de ti.
  5. Se aprovechan del esfuerzo ajeno: no tienen mucha iniciativa, ponen excusas para hacer cualquier cosa y se sitúan en una posición cómoda para que sean otros los que hagan los esfuerzos, aunque posteriormente se atribuyan, como hemos comentado anteriormente, los méritos y logros. También son personas que tienden a aprovecharse de la buena voluntad de los demás.
  6. Incapaces de alegrarse por los demás: son incapaces de alegrarse cuando alguien de su entorno consigue o le sucede algo que a esa persona le hace feliz, pues más bien tienden a alegrarse del mal ajeno y sentir envidia cuando a los demás todo les va bien.
  7. Falta de autocrítica: nunca se paran a analizar las situaciones que ellas mismas provocan o sus comportamientos, por lo que no ven sus errores ni si han actuado bien o, por el contrario, se han equivocado o han provocado daños en las personas que tienen a su alrededor.
  8. Vanidosas: otra de las características de las personas tóxicas es que son arrogantes y soberbias, siempre se ensalzan a ellas mismas y presumen de sus cualidades físicas, intelectuales, etc.
  9. Ignorancia: en muchas ocasiones, el hecho de creerse superior a los demás y tener un ego desmedido hace que estas personas no aprendan nada de las otras personas, lo cual puedes llevarles a tener una cierta ignorancia en algunos temas.
  10. Infelices: a pesar de que externamente muestren otra cosa, se dice que las personas tóxicas son realmente infelices, ya que sus pensamientos negativos y actitudes no les permiten vivir en paz y armonía con los que les rodean.
https://www.psicologia-online.com/personas-toxicas

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