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Teatro griego

Dionisos o Baco

Recién nacido, los Titanes capturaron a Dioniso, hijo de Zeus, por orden de Hera. Dioniso era un niño con cuernos coronados con serpientes y, a pesar de sus trasformaciones, lo despedazaron hirviendo sus trozos en una caldera mientras brotaba un granado del suelo en el que había caído su sangre. Rea, su abuela, lo rescató y reconstruyó llevándolo Perséfone, a quien Zeus encargó su cuidado, al rey Atamante de orcómenos y a su esposa Ino, a la cual convenció para que lo criara, disfrazado de niña, en el gineceo. Hera, que descubrió todo, castigó a la pareja con la locura provocando que Atamante matara a su hijo Learco al confundirlo con un ciervo.

Hermes, por mandato de Zeus, tuvo que transformar a Dioniso en un chivo y se lo entregó a las ninfas Macris, Nisa, Erato, Bromia y Bacque, del monte Nisa en el Helicón, las cuales lo mimaron recompensándolas Zeus con colocar sus imágenes entre las estrellas con el nombre de las Híades. Fue allí, en el monte Nisa, donde Dioniso inventó el vino.

Los borrachos o el triunfo de baco de Velázquez
Dioniso inventó el vino

Al tiempo, una vez que había crecido, Hera lo reconoció y lo volvió loco. Fue vagando por todo el mundo acompañado de su tutor Sileno y de un ejército de sátiros y ménades armados con estacas entretejidas con hiedra y rematadas por una piña de pino (thyrsus), además de espadas, serpientes y unas bramaderas que sembraban el terror. No sólo viajó cosechando éxitos militares sino también propagando el cultivo del vino.

Al tiempo volvió a Europa pasando por Frigia donde su abuela Rea lo purificó de los actos cometidos anteriormente y lo inició en los Misterios.

Tras pasar por Tracia, alcanzar Beocia y visitar Tebas, llegó a Orcómenos donde las tres hijas de Minia, Alcítoe, Leucipe y Arsipe se negaron a particpar en las orgías a las que habían sido invitadas por el mismo Dionisos en persona disfrazado de muchacha. Se transformó entonces en león, en toro y en pantera haciéndolas enloquecer. Leucipe ofreció a su hijo Hípaso, elegido por sorteo, en sacrificio y las hermanas, tras despedazarlo y devorarlo, corrieron frenéticamente por las montañas hasta que, según unos, Hermes las transformó en pájaros, según otros, Dioniso las convirtió en murciélagos.

Fue por todas las islas del Egeo sembrando la alegría o el terror hasta que llegó a Icaria y, tras observar que su barco no era apto para navegar, alquiló otro a unos marineros del Tirreno que se encaminaban hacia Naxos. Estos marineros, que no se habían dado cuenta de que transportaban a un dios, eran en realidad piratas que pretendían venderlo como esclavo. Dioniso hizo crecer una vid en cubierta que se extendió por el mástil y la hiedra se enroscaba en los aparejos, los remos se transformaron en serpientes y él en león mientras se escuchaba el sonido de flautas. Los piratas se lanzaron al agua y se transformaron en delfines.

Dioniso convierte a los piratas en delfines

En Naxos fue donde conoció a Ariadna, abandonada por Teseo, con quien se casó y tuvo a Enopión, Toante, Estáfilo, Latramis, Evantes y Taurópolo, colocando luego su diadema nupcial entre las estrellas.

Tras castigar a Perseo en Argos, el cual se opuso a él, e instaurar su culto en todo el mundo, ascendió al cielo sentándose a la derecha de Zeus y siendo una de las doce grandes deidades, sobornando después a Perséfone para liberar a su madre Sémele (la diosa Luna) llamada a partir de ese momento Tione (o Cotito).

Orígenes

El origen del teatro griego lo encontramos en las fiestas dionisíacas, una celebración religiosa en la cual un coro de sátiros, formado por jóvenes cubiertos con pieles de cabra (tragedia significa canción de cabras, aunque también existe la posibilidad de que provenga de trogos, espelta, un cereal empleado para la elaboración de la cerveza en Atenas), acompañaba a un cortejo con el que se celebraba la resurrección de Dionisos. Uno de ellos simulaba al dios entre danzas y cánticos entablándose diálogos entre éste y el coro, bien de dolor, recordando la muerte, bien de júbilo, festejando la resurrección. Los poetas recogieron esta costumbre de los ditirambos y escribieron diálogos y escenas que, a través de un actor y el coro, exaltaban las hazañas de los dioses, leyendas mitológicas o tradiciones helénicas.

En el siglo VI a. C. Tespis, un poeta lírico que viajaba de pueblo en pueblo en carreta organizando las celebraciones de las festividades locales, introdujo el ditirambo en el Ática. Las representaciones que escribió, dirigió y representó, dejando de lado las lascivas y desordenadas danzas de bebedores, fueron textos literarios para cantar y bailar, con acompañamiento de flauta, para la intervención de unos cincuenta hombres. De él o de su sucesor Frínico proviene la idea de destacar a uno de los intérpretes del resto del coro creando así la necesidad del diálogo. Se crea una nueva forma a la que llamamos tragedia y que obtiene su aprobación en el 538 a. C., cuando Pisístrato decreta la primera competición ateniense de tragedias, llegando a asignarle un lugar que fue consagrado a Dionisio y que todavía hoy se conoce como el teatro de Dionisos.

Los festivales a Dionisio tenían lugar a finales de Enero y principios de Febrero y también a fines de Marzo, comienzos de Abril. El primero de ellos, llamado Lenea, era el más antiguo y terminó reservándose para las comedias. El segundo, mucho más importante, era el de las grandes Dionisíacas o de la Ciudad, en donde competían los grandes trágicos.

La comedia griega es una pieza destinada a divertir al público. Para ello se exhibe a los hombres en caricatura, se presentan escenas grotescas, situaciones que, por absurdas, mueven a la risa. El posible origen de la palabra nos lleva a comprender más lo que suponía. Probablemente deriva de komazein, deambular por los villorrios, lo que nos hace pensar que estaba prohibida su representación en las ciudades.

El teatro griego pasó a Roma y de ahí a todo el Occidente, especialmente la influencia de Eurípides.

Los festivales dionisíacos de la Ciudad duraban cinco o seis días. En el primero se celebraba una procesión dirigida por el sacerdote de Dionisios; el segundo y a veces el tercero eran para obras teatrales. También había juegos, deportes y toda clase de diversiones.

Durante el siglo V cada uno de los autores presentaban cuatro obras, tres tragedias y una comedia que recibían el nombre de tetralogía como, por ejemplo, La Orestiada de Esquilo, formada por Agamenón, Las Coéforas y las Euménides además de la comedia Proteo. Al desecharse la comedia quedaron las trilogías.

Teatro griego de Siracusa

Teatros

El teatro era un espectáculo al aire libre. Comenzaba por la mañana y continuaba hasta la puesta de sol pues algunas obras, especialmente en los comienzos, formaban una serie de tres tragedias vinculadas.

Los actores trabajaban en un escenario, una plataforma cerrada hacia atrás por un muro a veces decorado. Vestidos con ropas suntuosas en la tragedia y con vulgares en la comedia, los actores se ponían una máscara que no sólo servía para caracterizar al personaje sino que, con la boca exagerada, al igual que el resto de rasgos, aumentaba la sonoridad. El origen de las máscaras es religioso; se colocaba sobre la cabeza del actor a modo de casco siendo más largas que la cara. Sus rasgos exagerados y subrayados por los vivos colores permitían distinguirse desde larga distancia. Éstas indicaban la edad, el sexo, el estado de ánimo y el rango de un personaje.

El quitón, una túnica, era también de colores vivos, igual que un manto más corto que podía usarse sobre éste, y daba al personaje un aspecto más grave.

Los actores llevaban un calzado especial (coturno) con altas suelas que elevaban su estatura, vestigio probablemente de las primeras épocas en que estaban situados a la misma altura que el coro.

En las tragedias el desenlace final solía consistir en un dios que bajaba al escenario por medio de una grúa (mechane)

El coro se colocaba en un espacio semicircular (orchestra) situado delante del escenario y alternaba con los actores por medio de diálogos, danzas y cantos que tenían por objeto realzar el sentido de la obra.

El público se sentaba en graderías escalonadas que formaban un hemiciclo alrededor de la orchestra. Millares de personas de todas las clases sociales acudían al teatro y, desde la época de Pericles, los que no podían pagar la pequeña cuota de entrada, percibían una ayuda del Estado.

La organización y el funcionamiento del teatro eran asunto de interés público y estaban a cargo de uno de los arcontes. Para seleccionar las piezas que debían ser representadas se realizaban concursos públicos en los cuales se ensayaba ante un jurado. Los poetas premiados recibían como símbolo honorífico una corona de hiedra. Los actores también eran seleccionados mediante concurso públicos.

Un ciudadano rico tenía a su cargo (chorega) los gastos de representación.

La representación de las obras era una de las principales partes de las Dionisíacas y la asistencia era obligatoria. Un gran carruaje con forma de barco era arrastrado a través de las calles por actores disfrazados de sátiros hasta el sagrado recinto situado al pie de la acrópolis; dentro del carruaje, sentado en un trono adornado por enredaderas de vides, se hallaba el actor principal, portando las máscara y el atuendo de Dionisos, En la zona de actuación del recinto sagrado se colocaba una estatua de madera del dios.

Hasta el siglo IV los teatros eran de madera y tanto el escenario como las gradas se desmontaban; luego se edificaron de piedra y mármol para lo cual, debido a la forma semicircular y ascendente del conjunto, se utilizó preferentemente la falda de una colina excavándola de modo que la construcción quedara adosada a ella.

Compañías y actores

El número de actores fue aumentando sucesivamente aunque nunca llegó a ser mayor de cuatro; el coro lo formaban quince personas en las tragedias y veinticuatro en las comedias. Los papeles femeninos corrían a cargo de hombres

Estructura de la tragedia

Aristóteles en su Poética reconoce las siguientes parte en la tragedia:

  • Prólogo: Es la parte que precede a la entrada del coro y consiste generalmente en una explicación del argumento; puede ser introducido por varios personajes o por uno ajeno a la obra.
  • Párodo: Es el canto de entrada del coro.
  • Éxodo: Canto de retirada del coro.
  • Episodio: Es lo que hoy conocemos como actos aunque no sea exactamente igual. En los episodios se encuentra la rhesis, un recitado en tono épicoheroico realizado generalmente por un mensajero y cuyo contenido son acciones que tienen lugar fuera del escenario. También encontramos los diálogos que pueden ser un agón (parlamento más o menos largo de un personaje) o una esticomitia (parlamento verso a verso entre dos personajes).
  • El estásimo era la parte de la tragedia entre dos cantos corales en los que se producía un diálogo entre el coro y el actor (kommos).
  • Deux et machina: Se trata de un artilugio en el que un personaje, frecuentemente representando a un dios, ponía a la pieza ofreciendo una salida favorable a los personajes. Este elemento no tiene una función dramática sino que se utiliza para resolver una situación que está en un callejón sin salida y así, por medio de la intervención del dios, no necesitar la verosimilitud.

Autores

Los poetas trágicos más famosos son Esquilo, Sófocles y Eurípides. Todos ellos escriben en Atenas a lo largo del siglo V a. C. Su producción fue abundantísima, pasando a veces del centenar de obras, aunque sólo se ha conservado una mínima parte.

Esquilo (525-456). Se inspiró en los temas de la mitología; sólo en una de sus tragedias lleva a la escena otros acontecimientos, en los Perasa, en donde habla de la derrota sufrida por estos en las Guerras Médicas. Esquilo refleja la edad heroica, el ambiente de los primeros tiempos. Sus personajes son dioses que encarnan pasiones tormentosas, seres dominados por una fuerza irresistible, la Fatalidad que los arrastra a cometer crimen tras crimen. Hablan un lenguaje sonoro, grandilocuente, cargado de metáforas, pero la fuerza trágica de las escenas impresiona y entusiasma a los oyentes.

Eurípides (480- 406). Se dedica por entero a pintar los dramas de la vida real, los problemas y pasiones que agitan a sus contemporáneos atenienses, y en sus labios pone entonces reflexiones morales y filosóficas. La acción de los actores es lo principal y el coro se limita a presentar, a manera de introducción, un monólogo explicativo.

Aristófanes (445-385). Es el más celebrado autor de la comedia. Hizo una sátira de cuanto le rodeaba (algunos personajes atenienses, de los litigios interminables ante los tribunales, de las tendencias demagógicas e imperialista, de la sutileza de los sofistas, etc.).

Sófocles es el más admirado de los poetas trágicos griegos. Nacido en Atenas a fines del V a. C. representa, junto a Esquilo y Eurípides el período culminante del teatro griego. Su obra refleja el ideal griego clásico; su gran preocupación por el hombre le permitió dotar a sus personajes de una vida interior riquísima.

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