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NOIR

Ya lo dijo Umbral hace años cuando yo, aún, no leía a Garci. Que José Luis, es uno de los mejores escritores que hay en España. O tal vez dijo que era el mejor, o algo así; perdonen que les haga depender de mi memoria. Yo diría que es el mejor escritor vivo de España. La otra cara de la moneda es Manuel Alcántara que nos ha dejado hace pocos días. Dos púgiles que trazan versos en el aire a la velocidad de Jesse Owens. Pienso esto, en una estación de autobuses de una ciudad de provincias; quedando un cuarto de hora para que el bus me lleve a un lugar de la costa. Por fin ya las estaciones tienen relojes grandes, puntos de información y cosas así, que uno echaba de menos en tales lugares. Ahora en el servicio, mientras micciono, me da por acordarme en aquella escena de Único Testigo, el film de Weir, en el que el niño amish, presencia el asesinato del poli; por otro, corrupto. Por cierto, no hay nadie por los wáteres ni en los lavabos y el suelo parece un espejo. Reconozco que estas ideas me inquietan. O sea mis propios pensamientos me asustan un poco. Autobús destino… diez minutos -se oye por el altavoz.

Sería en el momento en que giré la cabeza a la izquierda unos segundos, porque al volverla, tenía a un tipo a mi derecha con cara de gánster. Cara de gánster desencajada. El hombre levantó el brazo y cuando me encomendaba ya a los dioses, sentí atrás un golpe colosal. A mi izquierda se desplomaba un gigante de un derechazo implacable. Y a su vez; caí de espalda y mi bolsa al sumidero. Del gigantón manaba sangre que empezó a mezclarse con mi propio líquido. Es absurdo, pero mientras caía de espaldas, pensé en la noticia que dio un periodista sobre los dieciocho asesinatos que se habían cometido el año anterior por la franja costera, a la que el bus, debería llevarme.

.. salida inminente.. volvió a repetir el altavoz…así que me levanté con una agilidad inesperada y salí del excusado.El asiento es individual y te dan una botella de agua, un periódico y unos auriculares. Lo sé porque el tipo que me precedía los cogió. Así mejor. Se paga más por ir aislado. Lo que es la rutina. Cada fracciòn de tiempo tiene su propio protocolo y lo pasado, ya pasó.

Fue a la hora de viaje cuando me despertó otra inquietud.¡ No es posible que en una fracciòn de segundo o en un segundo apareciesen dos hombres allí, a mi lado ! ¡ no puede ser!

En ese momento, el móvil sonó, y era la voz de P., mi editor, quien hablaba.
-podrías escribir el prólogo para una novela noir.- Entonces recordé que me había quedado dormido y afortunadamente todo parecía un sueño, y respiré. Sí, claro, será un honor, y ¿la vais a publicar por entregas no…?

El azul del mar aparecía ya por los cristales y el sol acariciaba todavía la mañana de primavera. Comí un bocadillo y volví a quedarme dormido. Desperté justo cuando llegábamos al puerto.

Aproveché para leer unas cuartillas y, ya en la estación cuando aparcaba el conductor en el andén, un tipo cuadrado y con chaqueta negra esperaba con las manos cruzadas. Tenía una cara de gánster que se la pisaba. Noté igualmente que tenía la entrepierna húmeda y que no olía a ámbar. La mía, digo. Por cierto, le escuché a Umbral que Cervantes, viene de cazador de ciervos.

El tipo me miró. Y se me heló la sangre.

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