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La tesis

El camarero volvia a la barra despues de tomar “nota “ en la mesa que hay junto al ventanal.
Una familia entera pidiendo tostadas, zumos de naranja, leche desnatada…
El camarero soltó la bandeja en el mármol como el del homólgo de una orquesta.
Los platillos hicieron un ruido estremecedor. El camarero empezó a decir tacos;..¡.serán…pues no quieren..!.y le decia a voces al de la barra, una lista infinita de cosas:: pues no serán gilipollas, que si café cortado, que si el pan de cereales…que si…

Esta escena la ve un funcionario que se siente sobresaltado. Antes se decia que sentia vergüenza ajena. Habia quedado a tomar café con su tutor de la tesis. Pero en vez de hablar de la tesis y de derecho acaban como siempre hablando de literatura, de cortazar y cosas así y la tesis nunca se acaba. De hecho Cortazar tiene un cuento que se llama El examen. Las tribulaciones de un estudiante que a modo kafkiano tiene que presentarse a un examen. Uno que lo sabia todo de Cortázar y que tenia sus obras completas me decía que no tenia ese cuento y nadie parecia recordarlo.
Una mujer relativamente joven pasa por la calle hablando sóla e insultando a nadie, como si tuviese una conversacion con pinganillo, pero no hay auriculares. Se cruza con otra que roza los ochenta años y esta se vuelve y dice para si: ¡como está el mundo…..o pobre loca! y rie.
El funcionario piensa que está en un callejón sin salida.
Un abogado que está hablando con una procuradora, dice, que ya está harto de ir por los juzgados y que hoy ya lleva dos juicios y cuatro insultos y hablaba de una jueza que estaba histérica o algo así.
El camarero tiene los pelos largos y viste de negro. El funcionario tiene como un poco de angustia cuando va a pagar. Le viene de pronto la imagen de su padre, haciendo el cristo en unas anillas, también una higuera y una parra que se encarama al tercer piso. Se le saltan las lágrimas como si fueran diamantes de esos que Spinoza tallaba mientras escribía su Etica. Ese libro que llevaba entre un montón,Gerald Brenan, cuando aterrizó en la alpujarra huyendo del horror de la guerra.

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